Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 221 Mayo de 2017

Javier Quesada Suescun, presidente de Teknia Group

Juan Comas

Los 25 años de trayectoria que Teknia Group cumple en 2017 ponen de manifiesto cómo una óptima gestión puede llevar a una empresa al más alto de los éxitos. Prosperar de un pequeño taller en un pueblo de Vizcaya de 29 empleados a una multinacional, con presencia en diferentes continentes y 3.200 empleados, de los que 1.000 trabajan en España, no es sencillo. Capacidad de aliarse con socios estratégicos en el momento oportuno, elegir la reinversión de los ingresos en el negocio y optar por la adquisición de empresas para aprovechar su conocimiento e impulsar el crecimiento del grupo, son algunas de las claves que han marcado las diferentes etapas de expansión de Teknia Group. Reconocida con diferentes premios a nivel empresarial y del propio sector industrial, la compañía cuenta con prometedores planes de futuro para mantener su línea de crecimiento (en 2016 facturó 300 millones de euros) y convertirse en una de las empresas familiares españolas más reseñables del país.

En 25 años pasa de pequeña empresa con 29 empleados a Teknia Group con 3.200. ¿Cómo se consigue esta hazaña y cuáles han sido los principales hitos del grupo?
En el norte de España existe mucha tradición, realmente seria, hacia la industria y una vocación internacional y exportadora. La competitividad de nuestra oferta era alta y contábamos ya con un cliente muy poderoso, que era Ford. Montamos así una oficina comercial en Colonia cuando teníamos apenas 30 trabajadores, con el fin de potenciar las ventas en Alemania, donde existía mucha vinculación con la industria del motor. El mercado y nuestra tecnología ayudaron mucho, y pasamos en ocho años de 2,4 millones a 80 millones. Fue sin duda el hito más importante. Intentamos salir fuera a través de México, pero no funcionó. Compramos entonces una pequeña empresa en Brasil que durante los primeros años fue mal, pero posteriormente creció. Otro hito importante fue la entrada como socio de Talde, una empresa vasca de capital riesgo pionera en su ámbito, que apoyaba nuestra visión de comprar empresas para mejorarlas. A través de Talde nos llegó alguna que otra empresa más, y en 2003 esta compañía se retiró de la inversión. Otro hito importante fueron nuestras inversiones en Europa del Este, donde contamos con plantas interesantes e importantes tanto en Polonia como en Chequia. A todo ello hay que sumar momentos clave, como ha sido la elección de Teknia como mejor proveedor por Robert Bosch Gmbh y nuestro 25 aniversario.

Con respecto a su presencia en el exterior, ¿dónde están situadas sus cuatro oficinas comerciales? ¿Y las plantas fuera de España?
Las hemos ubicado en puntos estratégicos: Alemania, principal fuente de nuevos contratos. La abrió hace ocho años mi hijo en Stuttgart, ya que esta ciudad es sede de muchísimas empresas de automoción como Bosch, Daimler y Porsche. A ésta hay que sumar otra en Michigan, una pequeña en Shenzhen (China), especialmente dedicada a las compras, y otra de pequeño tamaño en Seúl (Corea). Este año planeamos la apertura de una quinta en el corazón de la industria automovilística japonesa como es Yokohama, lo cual nos dará acceso a todos los clientes de este país que operan allí y que tienen presencia también en los mercados donde fabricamos.

En el aspecto de financiación a corto el MARF tutela una emisión de pagarés por 25 millones de euros de su grupo. ¿Por qué?
La financiación bancaria en la empresa española ha sido omnipresente hasta hace pocos años. La gran empresa española ya cuenta con un 40% de financiación de otras modalidades, a través de bonos, por ejemplo. En EEUU, la financiación de grandes y medianas empresas se realiza especialmente vía bonos, apenas hay financiación bancaria. Nosotros, que hemos tenido alguna mala experiencia con bancos españoles de primer nivel cuando asedió la crisis, y ante la necesidad de diversificar nuestras ramas de financiación, decidimos estar presentes en el mercado de bonos. Se acababa de desarrollar en España el MARF (Mercado Alternativo de Renta Fija de Madrid), y emitimos con éxito un primer bono a mediados de 2016 a cinco años con 20 millones de euros, siendo de los primeros en emitirlo tras el Brexit. Estamos a la espera de necesitar completar la misión (consiste en un programa de hasta 40 millones de euros). Fundamentalmente ese dinero a largo plazo lo hemos invertido en EEUU y una planta en Turquía, dedicada a la estampación. Además, hemos considerado interesante emitir un programa de pagarés a corto plazo, sobre todo por continuar con nuestra diversificación de fuentes de financiación y dar a conocer Teknia entre los inversores.