Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 225 Octubre de 2017

Santiago Eguidazu, socio fundador y presidente del Grupo N+1

[Juan Comas]

N+1 es una entidad independiente especializada en productos y servicios financieros de alto valor añadido. Más de 140 personas trabajan en el Grupo, cuyas actividades se pueden agrupar en dos grandes áreas de negocio: la banca de inversión y la gestión de activos. Sus actividades comenzaron en el año 2000, fruto de la iniciativa de varios socios entre los que se encontraba Santiago Eguidazu, su actual presidente. Según él mismo explica, "nuestro propósito es crecer en todas aquellas áreas en las que tenemos experiencia probada de gestión y ejecución y en las que exista una oportunidad de mercado".


¿En qué momento decide fundar la compañía y cuáles son los principales motivos por los que lo hace? ¿En qué tipo de servicios está especializada?
N+1 se funda en el año 2000. A finales de los noventa se produjo un movimiento de penetración y establecimiento de bancos internacionales de inversión en nuestro país, y prácticamente todas las entidades independientes se vendieron. Ese fue el caso de AB Asesores, que fue adquirida por Morgan Stanley. Algunos de los socios queríamos seguir siendo independientes, estábamos convencidos de que en el mercado había un hueco para nuestro proyecto y nuestra manera de enfocar las cosas. Volvimos a comprar los negocios de corporate finance y private equity a Morgan y empezamos de nuevo. Casi diez años después, nos hemos diversificado mucho, tanto en el área de asesoramiento como en la de gestión de activos. En la primera, tenemos equipos de fusiones y adquisiciones, de refinanciaciones y reestructuraciones financieras, de compraventas de activos y de operaciones de mercado de capitales. En la segunda, gestionamos inversiones alternativas directas en private equity, energías renovables, participaciones significativas en empresas cotizadas, inmuebles comerciales en alquiler… En el caso de la gestión de activos financieros tradicionales nos hemos asociado con Banque Syz, pues consideramos que nuestros clientes necesitan un servicio global.

Es conocida también su afición por la Filosofía, hecho que se ha puesto de manifiesto con la presentación del libro “Apología de lo inútil” en el que ha colaborado. ¿Podría decirnos de dónde proviene ese afán y qué podemos encontrar en sus páginas?
La filosofía ayuda a forjar una mirada propia sobre el mundo y sobre uno mismo. No es una vía para encontrar respuestas, sino para formularse preguntas y aprender a reflexionar críticamente. Esto falta en la sociedad contemporánea. Hoy está bien visto culpar a las hipotecas subprime y a la voracidad de los banqueros de la crisis, pero en mi opinión ésta es una aproximación simplista y equivocada. Creo que todos somos responsables en alguna medida; hemos perdido la capacidad o la razón crítica frente a todo lo que nos rodea; mientras todo el mundo disfrutaba de los efectos del boom a poca gente le interesaba preguntarse críticamente por lo que estaba pasando y por la sinrazón de muchas decisiones. El futuro requiere una reflexión mucho más profunda: los cambios regulatorios, la acción del Estado, la reforma de las instituciones y de los mercados…. todo ello es importante, pero nada tendrá efecto duradero si no recuperamos una racionalidad crítica.

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