[Pilar Ferrer]Es uno de los "pesos pesados" del Partido Popular y dirige uno de sus mayores feudos electorales. Pedro María Sanz Alonso, presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja, ha ganado por mayoría absoluta cuatro veces consecutivas. Desde que llegó al cargo, en 1995, los riojanos le han renovado su confianza. Nacido en Igea, su vida estuvo siempre vinculada al mundo educativo, la docencia al servicio de las personas, aunque sintió pronto la política en el seno familiar. Su mandato es todo un ejemplo de gestión económica, paz social y progresiva evolución a todos los niveles. Actualmente, La Rioja figura entre las Autonomías españolas con mayor estabilidad en el empleo y prosperidad económica. Su presidente lo atribuye a un ingente trabajo, con ilusión, realismo y buenos colaboradores. Habla con devoción de esta “Tierra con nombre de Vino”, donde se conjugan los hermosos parajes naturales, centenarias bodegas, patrimonio histórico, la cuna del español y un enorme legado histórico, con la inversión en infraestructuras, el turismo y un potente tejido empresarial y social. Hombre sencillo y afable, nacido en La Rioja profunda, conoce muy bien el mundo rural, el esfuerzo y el compromiso. Vive por completo entregado a su tierra y, de ahí, su carisma revalidado permanentemente. Pedro Sanz Alonso es uno de los grandes presidentes autonómicos que vertebran España y que ha situado a La Rioja entre las regiones más modernas, competitivas y pujantes de Europa. Una tierra abierta en la que, sin duda, nadie se siente extraño.
¿Desde que ganó las elecciones autonómicas en 1995 a qué cree que se ha debido su reelección en 1999, en 2003 y en 2007, siempre con mayoría absoluta?
Desde mis inicios en política siempre he ofrecido todo mi trabajo al servicio de los riojanos, con ilusión pero con realismo, siendo consciente de nuestras posibilidades y nuestras fortalezas, con una visión de futuro y rodeándome de colaboradores que han sabido hacer realidad el programa del Partido Popular. Que hayamos ganado todas las elecciones por mayoría absoluta sólo puede significar que los electores riojanos confían en nosotros y están convencidos de que somos la mejor opción para garantizar el futuro de La Rioja y de los riojanos. Éstos, sin duda, reconocen la evidente evolución que ha tenido nuestra región a todos los niveles.
¿Cómo está afectando a la Comunidad la actual crisis económica, especialmente en lo que se refiere a la actividad empresarial?
Al igual que está ocurriendo en toda España, sobre La Rioja se está cerniendo la crisis financiera y económica internacional, que está afectando a nuestra actividad empresarial y a nuestros tradicionalmente buenos niveles de empleo. Aunque estimamos que la crisis nos va a afectar menos que a la mayoría de las regiones españolas por nuestra propia estructura económica, hemos puesto en marcha una importante batería de medidas para afrontar la crisis económica, como le decía antes. Además, hemos suscrito el Acuerdo Social para la Productividad y el Empleo 2009-2011 con la Federación de Empresarios, UGT y CC.OO., porque todos hemos sido conscientes de que juntos estaremos en mejor disposición de afrontar con garantías esta difícil situación económica. El Acuerdo contempla una inversión de mil millones de euros en los próximos tres años. Por no ser muy exhaustivo, sus objetivos son orientar el gasto público hacia medidas que generen empleo y políticas sociales, incentivar la I+D+i, mejorar la competitividad empresarial, invertir en formación y estimular el consumo y la actividad económica en general.
¿Sigue siendo el sector vitivinícola uno de los más importantes en la región?
Somos una región con nombre de vino. Aunque La Rioja es algo más que vino, sin duda es nuestra principal seña de identidad y nuestro principal motor económico, ya que genera el 20% del PIB regional. Nuestras bodegas y nuestros viticultores siguen modernizándose para elaborar un producto competitivo que nos mantiene entre los vinos más consumidos y mejor valorados del mundo. No obstante, la economía riojana está bien sustentada en sólidos pilares como el sector del calzado, el del mueble, el agroalimentario, con subsectores destacados como el del champiñón, el cárnico… Lo que es común en todos ellos es un tejido empresarial competitivo, compuesto principalmente por empresas familiares que han sabido modernizarse hasta alcanzar posiciones de liderazgo en sus respectivos sectores.
Somos una región con nombre de vino. Aunque La Rioja es algo más que vino, sin duda es nuestra principal seña de identidad y nuestro principal motor económico, ya que genera el 20% del PIB regional. Nuestras bodegas y nuestros viticultores siguen modernizándose para elaborar un producto competitivo que nos mantiene entre los vinos más consumidos y mejor valorados del mundo. No obstante, la economía riojana está bien sustentada en sólidos pilares como el sector del calzado, el del mueble, el agroalimentario, con subsectores destacados como el del champiñón, el cárnico… Lo que es común en todos ellos es un tejido empresarial competitivo, compuesto principalmente por empresas familiares que han sabido modernizarse hasta alcanzar posiciones de liderazgo en sus respectivos sectores.





