Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 225 Octubre de 2017

Alejandro Llorente, presidente de Corporación Llorente

[Juan Comas]

Con una exitosa trayectoria empresarial consolidada a lo largo de los últimos 60 años, Corporación Llorente nace de la fusión de dos importantes holdings con capital netamente español y de carácter familiar: Bitrébol y el Grupo Empresarial Inverduero. Presente en España y Portugal, la compañía tiene actualmente en marcha varios proyectos con los que espera aumentar su cifra de negocio en el ámbito de la obra civil, infraestructuras, instalaciones eléctricas, edificación y restauración, urbanizaciones y medio ambiente, conservación y mantenimiento y en concesiones y en el resto de actividades de la firma.

¿Cuándo y por quién se funda Corporación Llorente y de dónde procede?
El embrión de lo que hoy es la Corporación Llorente se forma allá por los años 40 de la mano de nuestro padre, Patricio Llorente de Blas, por lo que estamos en la segunda generación de una empresa netamente familiar. Así, tenemos a nuestras espaldas más de 60 años de historia y nos hemos tenido que enfrentar a muchas situaciones difíciles de las que hemos salido siempre reforzados. En 1973 nos convertimos en sociedad anónima, una vez que mis hermanos y yo pasamos a entrar a formar parte de ella y a partir de ahí empieza un desarrollo en el que se diversifica la actividad hacia el mundo de la construcción consiguiendo hacer una empresa inversora con Inverduero y de su unión nace la Corporación Llorente, en Valladolid, que es la ciudad de la que somos todos originarios.

¿Cuántas empresas forman parte de ella? ¿En qué están especializadas?
Nosotros tenemos tres grandes líneas de negocio, que son, por un lado, la construcción, porque ese es nuestro origen y es importante saber de dónde viene uno, y como tales, la empresa madre es Collosa. También nos dedicamos en este área a la conservación y el mantenimiento, importantísimo sobre todo de cara al futuro de todas las grandes infraestructuras que ahora estamos ayudando a crear. Tenemos desde hace más de 20 años una empresa que se llama Conservación de Viales, especializada en todo lo que tiene que ver con las infaestructuras. A éstas, se une la promotora inmobiliaria Castur y Gesbitrebol, que cumple su labor de promocion en el sector energético. Tenemos otras dos actividades muy fuertes, quizá más que las anteriores, como es el caso de las renovables, a través de Inverduero. Otra cosa es el tema de las concesiones deportivas, que desarrollamos con la marca Galla. A nivel de servicios participamos en otras empresas dedicadas al tema de geriátricos y a hoteles. Y por último, igualmente participamos en el sector de transporte y logística.

¿Qué importancia concede Corporación Llorente a la Responsabilidad Social Corporativa tan de moda en los últimos años? ¿Es para ustedes algo que forma parte del núcleo de su actividad o más bien el colofón a una trayectoria de éxito?
Para nosotros, la RSC, hoy también llamada Responsabilidad Social Empresarial (RSE), ha sido un hecho permanente durante toda la vida de la empresa. Lo que ocurre es que cuando la sociedad comenzó a reconocerlo y se empezó a hablar del tema, me dí cuenta de que era algo que nosotros estábamos haciendo, con lo cual no es para Corporación Llorente una moda. Esta RSE se encuadra en lo que se ha venido en llamar "sostenibilidad" y es eficaz dentro de nuestros sistemas de gestión empresarial y de nuestros procesos. No es un añadido, sino que operamos con ella de una forma incorporada, ya que es la única manera de estar o permanecer en el mercado y para nosotros se concreta en ser responsables a nivel social (interno y externo), e igualmente a nivel medioambiental y de accidentabilidad.

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