Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 220 Abril de 2017

Mauricio Álvarez de Bohorques, director general de AXA Art para España y Portugal

Rosa Rivero

El origen de AXA Art es la compañía alemana NORDSTERN, con sede en Colonia. Ésta nació y se desarrolló en el seguro de arte y colecciones, siendo la única del sector especializada en esa línea de negocio exclusivamente. Posteriormente, en el año 2000, AXA la adquirió pasando a denominarse AXA Art, manteniendo la sede alemana y con naturaleza jurídica independiente de AXA Seguros.

Ustedes son líderes mundiales en seguros de arte. ¿Por qué se deben asegurar las obras de arte?
Efectivamente, AXA Art es la líder mundial en seguros de arte y la única del sector con dedicación exclusiva a esta modalidad aseguradora. Y ello, naturalmente, porque hay una demanda continua para la protección de estos objetos tan valiosos y, en algunos casos, únicos; es precisamente esto lo que hace que se deban asegurar. Además, el arte y las colecciones tienen un valor patrimonial cierto que hay que proteger de la misma manera que cualquier otra industria. El seguro es la forma más idónea de hacerlo.

Ustedes aseguran cuadros, esculturas, manuscritos. ¿Qué más y cuáles son los que más demanda tienen de cobertura?
AXA Art asegura, como ya he dicho, todo tipo de objetos de arte, colecciones, casas y demás patrimonio artístico. En este sentido, el universo asegurable es amplísimo y muy variopinto: va desde los más clásicos, como la pintura, escultura, manuscritos, grabados, libros, etc., hasta colecciones de armas, muebles, relojes, joyas o lo que cada cual pueda imaginar. De las más curiosas que hemos asegurado ha sido una colección de mil y pico muñecas “Barbie” o un belén napolitano del siglo XVIII de más de 200 piezas.
Respecto a la demanda de cobertura, hay dos factores clave para ejecutarla: el valor económico, que indudablemente es decisivo ya que supone una partida patrimonial importante; y el afectivo, puesto que aunque pudiera ser irreparable la pérdida o el daño, mediante la indemnización del seguro se podría obtener uno de similares características.

AXA Art tiene clientes privados, pero también comerciales e instituciones. Háblenos de estos tres grupos y cuál de ellos es el más activo a la hora de contratar sus servicios.
Son grupos muy distintos entre sí pero con un nexo común, que es el amor al arte. Los clientes privados de AXA Art son personas con una sensibilidad especial por la belleza y la emoción que producen las obras de arte. Tienen, además, algunos la faceta del mecenazgo -cada cual a su nivel- y la filantropía. Y todos, absolutamente todos, son espléndidos a la hora de compartir y mostrar sus colecciones. Contratar un seguro que ampare y proteja éstas es algo consustancial a la propia creación de las mismas.
Las instituciones, fundaciones o corporaciones responden generalmente al estilo de sus fundadores, cuyo legado posteriormente se ha visto continuado o aumentado por sus gestores, que han sabido captar los sentimientos fundacionales. Sería impensable no tener un seguro por la responsabilidad que ello podría aparejar.
Para los profesionales del mundo del arte, esto es, galeristas y casas de subastas, el seguro es lo que les da viabilidad a su propio negocio y por ello la contratación del mismo es primordial.