Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 236 Octubre de 2018

Luis Collado López, presidente de Asociación de Empresas del Metal de Madrid

Carmen Peñalver

En 1977 se fundó AECIM por 26 empresarios. La asociación integra a empresas industriales mientras que el sector de las instalaciones y servicios, así como comercio se integran a través de asociaciones subsectoriales que se incorporan en AECIM.
En estos momentos, AECIM cuenta con más de 8.000 empresas asociadas, de las cuales un 70% pertenecen a los sectores de industria y servicios y el 30% restante al sector comercio. En el caso de las asociaciones, cuentan con 26 subsectores incorporados.
En cuanto a la representatividad, AECIM está integrada en CEIM, Confemental y CEOE. Tanto en CEIM como en Confemetal ostentan una Vicepresidencia. Participan de manera muy activa en las Comisiones de trabajo, de manera especial en la Comisión de Industria y Medio Ambiente, donde el secretario general es el presidente de la Comisión. También tienen una excelente relación con las distintas áreas de la Comunidad de Madrid.

¿Qué tipo de empresas lo conforman y cuál es su peso en la economía de empleo de la Región?
Dentro de AECIM, tenemos una tipología de empresas muy variadas, ya que están integradas desde multinacionales a pymes y micropymes, esto es, un reflejo de nuestra realidad empresarial.
Nuestra asociación está formada por empresas dedicadas a la actividad industrial, comercial y de instalaciones y servicios, desde empresas de fabricación, almacenes, talleres de reparación, instaladores…
En cuanto al peso en la economía, destacar que el 40% del PIB industrial de la Comunidad de Madrid es del sector.

¿Qué actividades son las más valoradas entre sus socios?
Debido a la heterogeneidad de empresas que representamos, nuestras actividades son muy variadas. Además de los servicios clásicos, tenemos servicios específicos de alto valor añadido, como es la red EEN, departamento conectado en red con otras instituciones europeas que se encarga de facilitar la transferencia de productos y procesos innovadores entre las empresas. Otro servicio también muy valorado, es la asesoría en medio ambiente, donde ayudamos a nuestras empresas a cumplir con toda la legislación en esta área tan compleja.
Destacar que somos la entidad empresarial que negocia el Convenio Colectivo de Industria, Instalaciones y Servicios, así como el Convenio Colectivo de Comercio del Metal de la Comunidad de Madrid. Por ello, somos el referente más importante dentro del ámbito laboral de nuestro sector.
Además de esto hay otro beneficio no tangible, pero más importante, y es que se entra a formar parte de un colectivo empresarial con peso específico e interlocutor reconocido con las Administraciones Públicas, que está formado por miles de empresarios con las mismas necesidades y problemas, que encuentran en AECIM un lugar de encuentro y asesoramiento. El asociado, nunca va a estar solo.

¿En qué situación se encuentra el sector del metal dentro de la Comunidad de Madrid?
En los últimos años, el sector ha sufrido una crisis muy importante, como el conjunto de la economía madrileña. Así, en Madrid hemos perdido entre un 25 y un 30% de los trabajadores del sector. Sin embargo, me gustaría resaltar que las empresas que la han superado representan un sector muy competitivo, moderno y con una gran impronta exportadora.

¿Considera que tenemos las mejores leyes en cuanto a relaciones laborales o son muy mejorables?
La reforma laboral ha permitido a numerosas empresas seguir adelante a pesar de la crisis. Los elementos de flexibilidad que introdujo han sido básicos para garantizar la viabilidad de muchas pymes. En estos elementos de flexibilidad deberíamos seguir trabajando y, en todo caso, evitar que se incorporen a nuestra legislación laboral normativa que dificulten la competitividad de las empresas y, con ello, los puestos de trabajo. Es cierto que, de forma indirecta la reforma laboral ha traído algún efecto no pretendido, lo cual debemos concretar y modificar. Pero eso no quita que con carácter general, tengamos que realizar una valoración positiva teniendo en cuenta las circunstancias y los objetivos que pretendía dicha reforma.