Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 259 Noviembre de 2020

Gema Alejandra Botana García, directora de Desarrollo de Negocio de Wolters Kluwer Formación

Paloma Serrano

 

Wolters Kluwer es una compañía global líder en el mercado de soluciones de gestión y servicios de información, formación y “software” para profesionales del Derecho, Administración Pública, Asesoría, Empresa, Salud y Educación. La compañía tiene una cifra de negocio de 4.612 millones de euros anuales (2019), emplea a 19.000 personas en todo el mundo, y opera en 180 países. Wolters Kluwer tiene su sede en Alphen aan der Rijn (Holanda) y sus acciones cotizan en la Bolsa de Ámsterdam (WKL) y están incluidas en los Índices AEX y Euronext 100. Wolters Kluwer Formación se constituyó en el año 2011.

 

En Wolters Kluwer Formación, en concreto, tienen ustedes tres áreas de negocio, ¿cuáles son?

Efectivamente, una primera área de negocio es nuestro propio catálogo de cursos online impartidos en nuestro Campus, pensados para profesionales y creados por profesionales. Estamos especializados en materias como el Compliance (penal, privacidad, tributario, laboral, etc.) por su enorme repercusión empresarial. Con nuestros cursos damos respuesta inmediata a novedades como el Derecho Concursal, objeto reciente de una gran reforma, o el trabajo a distancia, regulado por primera vez en nuestro país. También nos ocupamos de abordar la formación en materias con gran impacto práctico: reclamaciones por accidentes de trabajo, gestión de nóminas y Seguridad Social, Excel y proyecciones financieras para empresas y despachos, o el exitoso Programa en Controllers (PECEI). Y también contamos con ‘Talleres virtuales’ organizados en sesiones de entre 60 y 90 minutos en tiempo real abordando asuntos prácticos de especial interés como, por ejemplo, los efectos del COVID-19 en las cuentas de 2020.

En nuestra segunda área de negocio nos ocupamos de “construir” proyectos formativos ad hoc para empresas y organizaciones que, tras compartirnos sus objetivos formativos, adaptamos y personalizamos de acuerdo a sus necesidades específicas, incluyendo recursos de animación que van adquiriendo más protagonismo con el paso del tiempo. Así, hemos recurrido a un cómic para formar en la prevención de los delitos de corrupción contextualizando en situaciones que podían darse dentro de la compañía destinataria del proyecto. También hemos recurrido a la creación de una “mascota” que fue la conductora de una formación en seguridad informática organizada en varias etapas. Sin olvidar la gamificación, de la que hemos verificado su alto valor de aprendizaje. Trabajamos en equipo con nuestros clientes para lograr una formación con la que se identifiquen y conseguir que incorporen inmediatamente sus aprendizajes a sus desempeños.

Por último, la tercera área de negocio se dedica a la preparación de recursos formativos para ser utilizados directamente por nuestros clientes en sus plataformas. Se trata de contenidos preparados en distintos formatos destacando su integración con nuestra Biblioteca Digital Smarteca donde se posibilita un uso individualizado que permite trabajar directamente sobre el formato digital efectuando y resaltando contenidos, marcadores de página o comentarios, notas e inclusión de dosieres que pueden consultarse también off line. Este sistema resulta enormemente ágil para actualizaciones de contenidos jurídicos, ya que permite incluir links a nuestra base de datos cuando se produce cualquier cambio normativo.


¿Cuándo se puso en marcha Wolters Kluwer Formación?

Wolters Kluwer Formación se constituyó a finales de 2011. Contar con una compañía global líder en el mercado de soluciones integrales de gestión y servicios de información como es Wolters Kluwer nos ha permitido ofrecer una formación con los recursos tecnológicos más punteros e innovadores, donde la creatividad es una invitada constante, facilitando no sólo el aprendizaje, sino también el trabajo de enseñanza. Pero la tecnología en formación debe ir necesariamente acompañada de “humanismo”, que aportan tanto el profesorado que comparte su expertise y su valiosa experiencia, como la coordinación académica que se ocupa del seguimiento para garantizar un aprendizaje eficiente al apoyar y orientar durante todo el proceso formativo.


¿Puede decirse que se ha abierto una nueva dimensión de la formación en profesionales y en empresas con la crisis propiciada por el COVID-19?

Totalmente. La nueva realidad en que nos encontramos precisa que todos debamos enfrentarnos a un nuevo contexto que exigirá de nuevas competencias y habilidades donde la formación se erige como un “socio” confiable y crítico que deberá trabajar en equipo con todos los equipos de la empresa.


Entonces, ¿ahora la formación va a representar una nueva oportunidad?

La formación siempre es una oportunidad, ya que es aprendizaje y, por tanto, cambio, adaptación y evolución. Pero ahora y más que nunca, es una oportunidad, y para que realmente lo sea, debe focalizarse en aprendizajes vinculados a los desempeños profesionales más demandados.