Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 267 Julio-Agosto de 2021

José Gómez, consejero delegado de Joselito

Alfredo Urdaci 

“En Joselito siempre nos hemos enorgullecido de nuestra capacidad para adaptarnos a los tiempos que nos ha ido tocando vivir. Son ya más de 150 años, así que hemos vivido de todo. En esta ocasión, con motivo de la crisis provocada por el COVID, lo más importante ha sido mantener nuestros principios intactos: asegurar la calidad del producto y proteger a nuestros clientes y colaboradores. A partir de ahí hemos tratado de centrarnos más que nunca en el presente, adaptándonos a la evolución de la pandemia y a las medidas sanitarias que siempre hemos incorporado. Por ejemplo, en las bodegas antes del confinamiento ya habíamos empezado a establecer un protocolo de seguridad, prohibiendo visitas, tomando la temperatura a los trabajadores, dotándoles de equipos de seguridad y modificando los turnos para evitar aglomeraciones excesivas. En Joselito’s, nuestra charcuteria/bistrot de Madrid, el ritmo de adaptación ha sido especialmente intenso, desarrollando de la noche a la mañana un servicio de reparto a domicilio con las especialidades más demandadas de nuestra carta, que ha sido todo un éxito entre nuestros clientes”, explica José Gómez, consejero delegado de Joselito. 

¿Cómo está la salud de su sector? Hablamos del mundo del campo, de la agricultura y de la ganadería, que están en la base del sistema productivo. 
Dentro de lo complicada que es la situación económica actual, el sector primario junto a la hostelería están sufriendo gravemente. De prolongarse en el tiempo, pondrá en peligro la estabilidad de muchas pequeñas y medianas empresas del sector.

Una de las cosas que sorprende en España es la escasa participación que el poder político (nacional y autonómico) da a los empresarios. Otros países como Italia han puesto al frente de la reconstrucción a los grandes de la empresa nacional. ¿Usted estaría dispuesto a participar en un comité que diseñara líneas maestras para enfrentarnos a esta crisis? 
Yo siempre estoy dispuesto a aportar todo lo que he podido aprender en mis años al frente de esta casa. Creo que es imperativo que se tenga muy en cuenta a todos los sectores y especialmente a los expertos en cada sector de la actividad profesional a la hora de planificar y llevar a cabo esa reconstrucción. 

Y en este mismo sentido ¿Qué le pediría usted al poder político de nuestro país en relación con el sector cárnico? 
España es país productor y consumidor de carne, tenemos una carne de máxima calidad. Echo de menos un apoyo general al sector cárnico por parte de las autoridades, tanto en la producción como en la distribución, para incentivar el consumo de carne española, no sólo de cerdo, también de vacuno y de cordero. 
En este aspecto siento envidia sana de algunos países de nuestro entorno, como Francia e Italia, en los que el apoyo de las instituciones a sus productores está presente permanentemente, con resultados efectivos. 

Usted es uno de los grandes embajadores de la marca España. La impresión es que la reputación de España sale muy dañada de esta crisis. ¿Qué piensa? 
Yo creo que ahora mismo no es el momento de valorar la imagen de la marca España en el mundo. En plena segunda oleada, lógicamente la reputación de nuestro país en el extranjero no está en su momento más álgido, pero creo que no debemos olvidarnos de que, una vez haya pasado esta pandemia y la vida vuelva a una cierta normalidad, el turismo y los productos de calidad que España lleva por bandera en todo el mundo seguirán siendo los mismos y serán tanto o más apreciados fuera de nuestras fronteras. Por lo que considero que, si nos centramos en el control de los contagios y en la reconstrucción económica, seremos también capaces de recuperar la marca España como sinónimo de Calidad.
Tenemos una tierra y unos productos naturales que son la envidia de todo el mundo, y es nuestro deber y responsabilidad cuidarlos y atesorarlos como se merecen y darles el valor que tienen, para que brillen más que nunca.
Todos sabemos que la economía son ciclos, y que después de una crisis siempre llega un periodo de bonanza y crecimiento. En los 150 años de historia de Joselito hemos vivido diversas crisis y varios periodos de bonanza, y lo importante es saber adaptarse a cada uno de ellos.

La fiesta del 150 aniversario reunió a todos los grandes de la gastronomía y de la alimentación de alta calidad en torno a tres generaciones de Joselito, la cuarta, la quinta, y la sexta. ¿Qué peso tiene la historia de la marca en el trabajo que desarrollan en el presente?
La historia de nuestra marca está presente todos y cada uno de nuestros días. La obsesión por la calidad, por las cosas bien hechas, por el cuidado del animal y la naturaleza. La salud y el bienestar de las personas. Todo eso estaba presente hace 150 años y sigue vigente a día de hoy. Seguimos elaborando nuestros productos con el mismo proceso tradicional que nuestros antepasados, porque creemos que es el único camino para alcanzar la Excelencia. Lógicamente nos hemos ido adaptando a los tiempos, evolucionando con ellos y, sobre todo, incorporando avances tecnológicos que nos han permitido conocer y controlar mucho mejor el proceso de elaboración, pero en esencia nuestros principios nunca han cambiado, ni nuestra forma de actuar. Quizás sea nuestro mejor ingrediente.