Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 268 Septiembre de 2021

Martín Godino Reyes, socio director de Sagardoy Abogados

Manuel de los Santos

Sagardoy Abogados cuenta con diferentes áreas de especialización en Derecho Laboral que permiten ofrecer a todos sus clientes un servicio jurídico de alta calidad en diferentes jurisdicciones y sectores. A lo largo de sus más de cuarenta años de historia, el despacho ha mostrado un alto grado de compromiso y respeto por la sociedad en la que actúa.

Sagardoy Abogados es considerado el mayor referente en España en Derecho Laboral. ¿Qué inspira tal condición al conjunto de abogados de la firma y a usted en particular como socio director?
Es muy difícil señalar un solo elemento como catalizador de esa posición privilegiada. Pero si tuviera que señalar uno, sin duda creo que es la convicción profunda, y la actuación en consecuencia, de que estamos para servir a los clientes, y que todas nuestras energías tienen que orientarse a buscar la excelencia en el asesoramiento y el servicio a los mismos.

¿Por dónde pasa el futuro crecimiento del despacho desde el punto de vista estratégico? ¿Es la internacionalización de su actividad un escenario que estén contemplando actualmente? ¿Entra en sus planes quizá alguna adquisición?
Siempre hemos preferido el crecimiento tranquilo, pero sobre bases sólidas. Y creemos que para ello nuestra mejor opción es seguir ampliando nuestra base de clientes en España y el ámbito de los servicios que prestamos, pero siempre teniendo como referente la gestión empresarial de las personas. El Derecho del Trabajo ha ampliado sus límites objetivos de manera muy notoria, en materias como la prevención de riesgos, la previsión social, los instrumentos para asegurar la igualdad entre mujeres y hombres y otros muchos, y nuestra vocación es acompañar a nuestros clientes en todos esos nuevos ámbitos. Por supuesto, sin dejar de lado la proyección internacional, en la que fuimos pioneros en el año 2000 al constituir la Alianza IUS LABORIS, de la que somos socios fundadores y que es una referencia de calidad y estándar de asesoramiento en más de cuarenta países.

Las empresas están en un proceso de transformación en el que, factores como la tecnología y el hecho de que la generación millennial y la generación Z tienen un alto sentido de la responsabilidad respecto a la sociedad y el planeta, se ven obligadas a adaptarse. ¿Qué políticas de captación y retención del talento llevan a cabo en Sagardoy Abogados con su equipo?
En la cultura de Sagardoy, desde su fundación por Juan Antonio Sagardoy, siempre ha estado presente un alto grado de flexibilidad y libertad de los profesionales de la Firma para organizar su tiempo de dedicación y también para compatibilizar su actividad profesional con el cultivo de inquietudes intelectuales de todo tipo, también las vinculadas a acciones de responsabilidad con la sociedad. Siempre hemos pensado que el ejercicio de la abogacía, aunque se desarrolle en un despacho colectivo, tiene que producirse en un entorno de bastante libertad. Los medios tecnológicos no hacen sino reforzar esa cultura, porque permiten que esa compatibilidad entre actividad profesional y desarrollo personal y social sea más eficaz. Afortunadamente, nuestro grado de rotación es mínimo, lo que demuestra un alto nivel de satisfacción de quienes formamos el despacho.

Una de las claras consecuencias de la pandemia para las empresas, y concretamente en las relaciones laborales, es la adopción de sistemas de teletrabajo. ¿Qué ha cambiado y qué están haciendo las empresas a este respecto? ¿Se trata de un proceso de fácil y rápida implementación, o por el contrario cabe esperar un cambio que implicará complejidad y tiempo de adaptación, tanto en la ley como en la organización interna empresarial?
Sin duda el teletrabajo, que ha irrumpido de manera brusca con la pandemia, se quedará entre nosotros, pero en general combinado con el trabajo presencial. No concibo organizaciones empresariales potentes sin una cultura fuerte, y esa cultura se consigue con la interacción personal. El teletrabajo será un elemento más de una organización más flexible de las actividades empresariales, pero no creo, ni me gustaría, que sustituyera a la relación personal y el trabajo en equipo, que requiere también conexión física.