Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 284 Febrero de 2023

Clara Sanz, secretaria general de Formación Profesional del MEFP

Juan Comas

Uno de los titulares más importantes que ha dejado la Formación Profesional en los últimos años en nuestro país, es el del aumento del número de alumnado que la elige como opción formativa. En 2023-2024, se ha superado el millón cien mil estudiantes, lo que supone un aumento de más del 20% en los últimos 4 años.
“Las cifras económicas son también importantes: 2.200 millones de euros para acometer la implementación del Plan de Modernización de la Formación Profesional, que diseñamos desde la Secretaría General, así como los 5.500 millones de euros como memoria económica de la ley de Formación Profesional. Los fondos gestionados desde esta Secretaría General se han incrementado en un 475% desde 2020 a hoy, lo que muestra un antes y un después en la Formación Profesional en España”, indica la secretaria general de Formación Profesional del MEFP.

¿Qué cambio supone la nueva Ley de FP para el sistema de Formación Profesional?
Desde el Ministerio de Educación y Formación Profesional hemos impulsado un sistema que responde a los retos del siglo XXI, basado en una formación ágil, flexible, accesible, adaptada a las necesidades de todas las empresas y las personas, jóvenes y trabajadores, ocupados y desempleados, donde se plantean itinerarios formativos “a la carta” que incorporan desde las microformaciones a ofertas más amplias, como los títulos de formación profesional o los masters profesionales.
La norma imprime carácter dual a toda la formación, de tal manera que los alumnos se formarán en el centro y en la empresa, con estancias más largas y de mayor calidad. La Ley incorpora la innovación, la investigación aplicada, el emprendimiento o la internacionalización como elementos nucleares de la formación de los profesionales que los sectores productivos de este país necesitan.
A este respecto, he de decir que la Comisión Europea ha considerado la nueva Ley como el modelo de Formación Profesional más moderno y avanzado de los países de nuestro entorno.

¿Cómo se va a trabajar la FP Dual con empresas y centros de FP?
El nuevo sistema de formación profesional se basa en la colaboración público-privada.
De ahí que las empresas estén desde el primer momento vinculadas a la formación profesional: en la anticipación y detección de perfiles profesionales, en la colaboración en el diseño de las formaciones, en las estancias en empresas de las personas en formación, en la acreditación de las competencias profesionales que sus trabajadores hayan podido adquirir a través de la experiencia laboral, en la puesta en marcha de proyectos de innovación entre centros de formación y empresas, en el apoyo para identificar el mapa de talento de cada empresa y determinar la formación que se precisa, etc.
La nueva Ley imprime carácter dual a toda la formación, impulsando la corresponsabilidad entre los centros y las empresas. Esto quiere decir que ambos trabajarán conjuntamente para dar una formación de calidad. El nuevo modelo establece el aula en el centro y también en la empresa, con dos figuras importantísimas, el tutor del centro y el tutor de empresa. Ambos encargados de dirigir y supervisar el proceso formativo en cada uno de los escenarios.
Estamos reinventando el empleo. Cualquier empresa, grande o pequeña, que no se incorpore al ecosistema de la formación profesional, que le permita generar talento y contar con trabajadores muy bien formados, perderá importantes oportunidades que la transformación tecnológica de la economía genera.

Caixabank Dualiza en su recientemente presentado informe anual refleja que casi 100.000 puestos de trabajo se quedarán sin cubrir durante los próximos años por falta de graduados en FP. ¿Todavía estamos a tiempo de que esto no ocurra?
He de decir que estamos haciendo un importante esfuerzo para situar a la Formación Profesional en el lugar que nuestra economía necesita, interviniendo sobre el crecimiento natural de esta oferta formativa y evitar así esas previsiones que, por encima de todo, lastrarían el crecimiento económico, la generación de empleo y el posicionamiento de las empresas.
Los últimos informes internacionales indican que, en 2030, el 60% de los puestos de trabajo serán de perfiles de formación profesional. Ahora, tan solo contamos con la mitad de esta cifra en España, precisamente por haberla entendido siempre como una formación de segunda categoría. Desde que asumimos esta responsabilidad, hace más de cuatro años, identificamos la falta de profesionales técnicos y técnicos superiores como un reto estructural de primer orden. Por ello, diseñamos el Plan de Modernización de la Formación Profesional que llevamos poniendo en marcha desde 2020. Entre las líneas de actuación más importantes, destaca precisamente la inversión extraordinaria, desde el Gobierno, destinada a la financiación de nuevas plazas de Formación Profesional, más allá de las que cada comunidad autónoma debería crear con sus propios presupuestos, por formar parte de sus competencias.