Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 220 Abril de 2017

Enrique Díaz Tejeiro, presidente de Solaria


Juan Comas

Solaria Energía y Medio Ambiente es un ejemplo de compañía por su rápida expansión e innovación tecnológica. En pocos años de andadura se ha posicionado como una de las empresas líderes del sector de energías renovables permitiéndole iniciar en 2009 su internacionalización. Este paso fue fruto del buen hacer de los dos verdaderos ejecutivos de Solaria y a la vez hijos del presidente de la compañía, Enrique Díaz Tejeiro, que como él mismo reconoce “son quienes llevan las riendas de la empresa cada día”. Su aventura bursátil es el otro gran logro de Solaria, pues tiene el honor de ser la primera empresa solar que cotiza en la Bolsa Española.

¿Por qué decidió crear Solaria en 2002?
Decidí poner en marcha Solaria porque detecté que había necesidad de una compañía como ésta en el mercado de energía solar. Antes de crear Solaria empecé a hacer algunas instalaciones solares con otra empresa que tuve anteriormente y ante la creciente demanda mi familia y yo nos dimos cuenta de que era necesario independizar nuestra actividad en instalaciones solares del resto de funciones, entre ellas la climatización, que desempeñábamos con esa misma empresa. Solaria nació en noviembre de 2002 con un capital de 6.000 euros que aportamos los cinco miembros que conformamos la familia. A partir de ese momento, comenzamos a realizar instalaciones solares a través de Solaria, tanto térmicas como fotovoltaicas. En 2005 decidimos poner en marcha una fábrica propia, ya que hasta entonces comprábamos módulos a una empresa sevillana que los importaba de Israel. La demanda fue tan grande que la fábrica se quedó pequeña y pensamos que necesitaríamos más recursos, de ahí que decidiéramos en junio de 2007 salir a Bolsa. La aventura bursátil de Solaria tuvo un gran éxito y conseguimos todos los recursos necesarios para las inversiones que vinieron posteriormente, como la puesta en marcha de nuevas líneas de fabricación, la fábrica de células, la compra de terreno para almacenaje, la construcción de la fábrica de La Rioja. A día de hoy el 62% del accionariado de la compañía es de la familia y el 38% restante está en Bolsa en manos de accionistas minoritarios.
En cuanto al aspecto productivo, háblenos de la tecnología que aplican y la política de calidad que tanto cuidan.
La tecnología de Solaria la importamos de EE.UU. Mis hijos y yo estuvimos en Chicago y Boston visitando las fábricas de energía solar de estas zonas y decidimos traer a España esa línea de producción que, a día de hoy, está muy mejorada. Cuidamos mucho del I+D+I y en 2010 adjudicamos a este departamento un presupuesto del 2% de la facturación total. Gracias a esta apuesta el centro de investigación y desarrollo de Solaria, localizado en nuestras instalaciones de Puertollano trabaja en el desarrollo de nuevas tecnologías junto con las principales Universidades del país. La reducción del coste de materiales, las economías de escala, la mejora de la eficiencia de las células y las técnicas de fabricación son algunas de las áreas en las que está trabajando Solaria para hacer de la energía fotovoltaica una energía compatible con las fuentes de energía tradicionales.
Creo que estas son razones suficientes para que en 2011 incrementemos hasta el 3% de la facturación total de la compañía el presupuesto que dedicamos al departamento de I+D+I.


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