Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 220 Abril de 2017

Josep Antoni Duran i Lleida, portavoz de Convergencia i Unió en el Congreso de los Diputados


Pilar Ferrer

Es brillante parlamentario, hábil negociador y con sentido de Estado. Cualidades que hacen de Josep Antoni Duran i Lleida, una y otra vez, el político mejor valorado del país. Portavoz de CIU en el Congreso de los Diputados y secretario general de la Federación, Duran es el hombre clave, el embajador plenipotenciario de la Generalitat de Cataluña en Madrid. El presidente Artur Mas ha confiado en él las misiones más delicadas, la relación bilateral con el poder central. En un momento muy difícil, Duran aporta experiencia, sensatez, entendimiento y diálogo constructivo. Como bien escribió en su magnífico libro “La tercera España”, los ciudadanos demandan agentes del bien común y no adversarios permanentes. Desde la defensa de los intereses de Cataluña, Duran apuesta por una España de consenso, con su diversidad cultural y lingüística, sin exclusiones, desde el sentido común y la moderación. Ante la crisis económica, sus recetas son valiosas, realistas y acertadas. Es la suya una manera de hacer política en pro de la sociedad, nunca como arma arrojadiza.

¿Desde cuándo portavoz de CiU en el Congreso y por qué aceptó el reto?
Soy portavoz de CiU en el Congreso desde el inicio de la legislatura pasada, coincidiendo con la primera victoria de Rodríguez Zapatero. Cuando se reformó la coalición de CiU, y pasó a ser federación, repartimos el rol de candidato a la presidencia de la Generalitat para Artur Mas y de candidato a las Cortes Generales y responsable de la política española a mí, y de ahí se deriva esta condición. Acepté este reto porque ayudaba a resolver los problemas internos de CiU y debo decir que, si bien en la política catalana he pasado años espléndidos, a mí siempre me ha interesado la política española, porque aquí se deciden muchas cosas y al mismo tiempo un modelo de sociedad del conjunto español y me interesa Catalunya y el conjunto de España.
Recientemente ha declinado formar parte del Gobierno del presidente Mas ¿Ha sido, entre otras cuestiones, porque piensa que en Madrid sirve usted mejor a Cataluña?
He declinado formar parte del Gobierno de Mas de común acuerdo con él. Hemos valorado conjuntamente los pros y los contras de ser conseller en cap del Gobierno de Artur Mas o de quedarme en Madrid. Es cierto que tenía una cierta lógica que queriendo configurar un Gobierno de los mejores el político más valorado en Catalunya, yo formase parte de ese Gobierno, pero también lo es que Catalunya y CiU en la política española tienen retos muy importantes en los próximos años. Y al final decidimos que no entraría en el Gobierno, pero que, sin embargo, asumiría algunas responsabilidades como es todo lo que hace referencia a las Comisiones mixtas entre el Gobierno catalán y el Gobierno central, es decir, como responsable de las relaciones entre ambos gobiernos, independientemente que lógicamente no dejo de ser un comisionado del Gobierno y bajo la autoridad del presidente de la Generalitat.
¿Cómo va a afectar a la gobernabilidad de España el que CiU gobierne olgadamente en Cataluña y con el “seny” que caracteriza su comportamiento político?
En estos momentos nosotros tenemos muchos problemas en Catalunya, especialmente motivados por la situación financiera que nos hemos encontrado, mucho peor de lo que ya preveíamos; nuestra prioridad, por tanto, es resolver ese problema y contribuir desde Catalunya a trasladar confianza en nuestro gobierno, sabiendo la importancia que tiene Catalunya en el conjunto español, y contribuir también desde Catalunya y desde la política de CiU en las Cortes Generales a lo que es nuestro primer objetivo: superar la crisis económica. En este sentido, yo creo que nuestras propuestas, que por otra parte han sido sin ninguna duda las que más han brillado en estos últimos años de crisis económica en el Parlamento español, ahora se van a ver reforzadas por la potencialidad política que nos da el hecho de que también tengamos responsabilidades de gobierno en Catalunya.
¿Qué recetas básicas tiene CiU para amortiguar las dificultades por las que están pasando las empresas españolas y sobre todo las pymes y autónomos?
Son varias las dificultades, la primera y más importante es la de la financiación, la falta de crédito y para eso deberíamos, por una parte, dar más agilidad al ICO, que ha sido incapaz de dar satisfacción a las demandas de los empresarios, especialmente de las pymes y autónomos. Tenemos también que solucionar el sistema financiero español, que no tiene hoy capacidad crediticia e insta a la reforma de las cajas, aunque hay algunas muy solventes y han sido un instrumento fundamental para las pymes y los autónomos a nivel territorial. Hay otros problemas, como el de la morosidad; si las Administraciones Públicas pagaran puntualmente lo que deben a las pequeñas y medianas empresas, tendrían una inyección importante de liquidez. Siempre he defendido que las pymes y los autónomos son la fuente de generación de ocupación. La reforma laboral se ha quedado a medias.

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