Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 223 Julio-Agosto de 2017

Amado Franco Lahoz, presidente de IberCaja

Juan Comas

En una época dominada por las fusiones obligadas, los malos resultados y las intervenciones del Estado dentro del sector financiero, incluso suena extraño que existan entidades solventes y eficientes. Una de ellas es IberCaja, cuyo presidente, Amado Franco Lahoz, Licenciado en Económicas por la Universidad de Deusto, no titubea al hablar de los beneficios alcanzados el pasado ejercicio, de la capacidad de la caja de ahorros para seguir funcionando sola como ha hecho durante los últimos 135 años y de su NO rotundo a varias propuestas de fusión “porque ninguna nos ofrecía disfrutar de una situación mejor de la que gozábamos”, explica. IberCaja afronta el futuro con paso firme, pero siendo consciente de que solucionar el problema del paro -la lacra que arrastra la economía del país y, por lo tanto, el sector en el que se mueve exige un largo proceso.

¿Cuál es su objetivo fundamental y qué representa para la economía de Aragón, sus ciudadanos en general y empresarios en particular?
Aragón no hubiera podido desarrollarse al nivel que lo ha hecho sin la ayuda de la Caja. Pero no sólo ha colaborado en el aspecto económico, también ha contribuido al desarrollo de la vivienda, a pesar de que ahora este tipo de acciones tenga tan mala imagen, hace años nuestro papel fue fundamental, ya que hay que recordar que antes ninguna banca quería financiar las viviendas de protección oficial y muchas familias pudieron acceder a ellas gracias al apoyo que ofrecimos las cajas. Las grandes compañías de construcción de Aragón han pasado por momentos difíciles y han conseguido superarlos gracias a nuestro apoyo, porque en la mayor parte de los casos hemos sido sus accionistas. También hemos colaborado en la creación de infraestructuras; de hecho, IberCaja participó en la creación de la primera autopista que tuvo Aragón y, por supuesto, en algo tan importante para la Comunidad como son las estaciones de esquí. Formamos parte de la estación de esquí de Formigal desde 1971 y desde entonces no hemos cobrado ningún dividendo, simplemente atesoramos los préstamos. De nuestro apoyo al desarrollo de turismo de nieve de la Comunidad es algo de lo que estamos especialmente orgullosos, porque gracias a este auge hemos evitado que escuelas de los pueblos del Pirineo cierren por falta de niños logrando, incluso, que sean necesarios más profesores por el desarrollo que ha sufrido la zona en los últimos años gracias al buen funcionamiento de las estaciones de esquí.

Las pymes son clientes habituales y fieles de las cajas ¿por qué?
Las cajas tradicionalmente trabajamos con nombres y apellidos no con números de cuenta. Ofrecemos un trato personalizado que se traduce en un compromiso mutuo no sólo en momentos de optimismo, sino también en los difíciles, aunque siempre teniendo muy presente que nuestro primer objetivo es la solvencia, por eso las pymes, por norma general, confían en las cajas.

¿Piensa que son justas las quejas de los empresarios por no recibir de las entidades financieras el apoyo en cuanto a la financiación que necesitan?
Estamos manteniendo el mismo nivel de apoyo que ofrecíamos hace un año, aunque si ahora somos un poco más estrictos con la concesión de crédito es porque en los años del boom que vivió España se bajaron mucho los baremos de riesgo de las entidades financieras. Hoy en día somos más exigentes, pero desgraciadamente hay muy poca demanda de crédito para creación de empresas, porque lo que falta es confianza en el mercado y en el futuro y esa es la razón por la que no hay inversiones.