Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 220 Abril de 2017

Carlos García-Mauriño Sánchez, presidente y fundador de Asefarma

Rosa Monedero

Asefarma es una de las principales empresas de gestión dinámica y asesoramiento integral de farmacias en nuestro país. Cuenta con diversas áreas como asesoría legal, fiscal, laboral, contable, financiera, de seguros y consultoría estratégica. Además, dicha empresa es conocida por sus actividades relacionadas con la compraventa de este tipo de negocios en toda España. Según explica Carlos García-Mauriño Sánchez, su presidente y fundador, “nuestra experiencia de más de 15 años determina que la gestión dinámica es una herramienta muy importante, conjuntamente con otras, para aumentar la rentabilidad de la farmacia. Su aplicación requiere un importante esfuerzo de mentalización y de cambio en la forma de gestionar la farmacia. Sin embargo los resultados son excelentes”.

¿Por qué fundó Asefarma y con qué objetivos?
La razón de ser de Asefarma es asesorar de manera global e integral a las farmacias, hallando soluciones a los problemas que plantea esta actividad en nuestro país. Todo ello con el fin claro de aumentar la productividad y la competitividad, mediante un contacto directo con nuestros clientes, a los que informamos de las novedades que se dan en todos los ámbitos que tienen que ver con su negocio y cómo les pueden afectar. Para ello, y como prueba de nuestro compromiso constante por la calidad, obtuvimos en 2009 el certificado “Madrid Excelente” coincidiendo con nuestro XV aniversario.

¿Cuántas oficinas de farmacia existen en el territorio nacional y cuáles son sus principales problemas?
Ahora mismo se calcula que existen aproximadamente unas 23.000 farmacias en toda España. Es un negocio que prácticamente está muy vinculado a la población y es un sector donde ha habido un relevo generacional que se ha unido a un cambio de mentalidad de la gente y una reducción muy importante en sus márgenes de beneficio. La farmacia asiste ahora a un cambio de gran envergadura: si al principio fue la informatización, ahora le ha llegado el turno a la automatización o robotización a nivel de gestión, marketing, etc., sin olvidar nunca el papel de atención y asesoramiento a los pacientes por parte de los farmacéuticos. Hay que cuadrar las cuentas, innovar, gestionar mejor, recortar gastos, y tiene aún mucho potencial por desarrollar.