Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 225 Octubre de 2017

Lorenzo Dávila, CEO de Emecero Corporate Consulting

Rosa Monedero
 
Emecero Corporate Consulting es una consultora española especializada en la internacionalización de empresas españolas en Latinoamérica con especial penetración en Colombia. Cuenta con oficinas propias y equipo estable en la ciudad de Bogotá, desde donde atiende a sus clientes para toda Latinoamérica.
Los socios de Emecero están vinculados como directivos de las principales escuelas de negocios del país, participando como columnistas en los principales diarios económicos y manteniendo relaciones estables tanto con el poder político de las distintas administraciones del país, como con la jerarquía empresarial de prácticamente todos los sectores.
 
¿Por qué Colombia?
Son muchas las razones que nos llevan a Colombia. En Latinoamérica hay tres áreas económicas interesantes muy diferenciadas como son Brasil, México y el eje Andino que suponen los países de Colombia, Ecuador, Perú y Chile. Brasil es un mercado muy difícil de entrar, algo de lo que ya se están dando cuenta las empresas que lo han intentado, salvo excepciones. Es un país con una economía muy cerrada, con un tejido empresarial muy diversificado, que produce desde tapones de plástico hasta satélites, con unos niveles de calidad aceptables, y donde, bien por motivos socio-culturales o por normativa, se hace necesaria la búsqueda del socio local que, en la mayoría de los casos, va a querer mantener el control de la compañía y cuando no, existen normativas, como ocurre en las empresas constructoras, que obligan a que el representante legal tenga titulación homologada local, lo que obliga a contratar el management local. Por otro lado, las barreras a la repatriación de capitales es un desincentivo adicional muy importante. Si a esto le unimos nuestras dudas sobre el futuro más inmediato de una economía que creemos sumergida en una burbuja significativa impulsada por eventos deportivos internacionales, el descarte como base de operaciones fue casi inmediato.
México es otra historia; es una economía con un potencial inmenso y prevemos que con un largo recorrido por delante, si bien creemos que no es el momento más indicado debido al fuerte incremento de la violencia, que es todo lo contrario del camino que viene recorriendo Colombia desde hace ya cerca de cinco años. El eje Andino supone una región de más de 100 millones de personas con muchas cosas por hacer, sobre todo en cuanto a infraestructuras que permitan articular y estructurar tanto cada país como la región en general. Están en una coyuntura de fuertes niveles de crecimiento empujado por una creciente clase media que va accediendo a los puestos tanto técnicos como de gestión.
Dentro de este eje serían Chile y Colombia las dos economías más grandes y con mayor seguridad jurídica. Chile es ya una economía con un grado de madurez elevado, donde las oportunidades, tanto por este nivel de madurez como por lo reducido del tamaño de su población, son claramente menores que las de Colombia. Por otro lado, la calidad del capital humano en Colombia es inmenso, la calidad de su formación universitaria no sólo es la mejor del subcontinente, sino homologable a EEUU y Europa. Si a esto le unimos su mayor proximidad respecto a España (tanto en distancia física como en apreciación humana), la elección de Bogotá como base de operaciones para la región resulta algo natural y lógico.