Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 222 Junio de 2017

Germán Ruiz Gómez, director de grandes cuentas de CIMA

Miguel A. Gallego
 
CIMA comienza su andadura a principios de los 90, época en que la publicidad y la comunicación corporativa empezaban a ser consideradas claves del éxito empresarial. Nació con el propósito de ofrecer un servicio distinto, integral, personalizado y que ofreciera garantías de éxito en este ámbito, tan desconocido por medianas y pequeñas empresas. Germán Ruiz Gómez, director de grandes cuentas de CIMA, explica que “aun cuando es una sociedad anónima e independiente, se encuentra vinculada al Grupo Difusión”.
 
Hemos tenido la oportunidad, en diversas entrevistas publicadas en nuestra revista, de conocer a otros directivos de Agencias de Medios/Comunicación que nos hablaban de la importancia de la comunicación empresarial en sus distintas variedades. En este sentido, ¿qué tiene CIMA que ofrecer de novedoso en un mercado cada vez más exigente y competitivo?
Indudablemente los tiempos están cambiando y las empresas, cada vez más, tienen a su alcance infinidad de herramientas que les permiten obtener una mayor visibilidad en los mercados en los que operan. Para nosotros y esa es la diferencia, una buena comunicación estriba en hacer coincidir en una misma acción, varias iniciativas a la vez, que confluyan distintas variables de impacto. Todos sabemos lo difícil que resulta conseguir que el mensaje llegue correctamente, en el sentido que queremos y sobre todo que obtenga el resultado deseado. Para CIMA es esencial que nuestro equipo se integre como uno más dentro de la estructura de la empresa sobre la que vamos a trabajar, entendiendo su funcionamiento, sensibilizándola y haciéndola partícipe como un agente activo en las acciones que vamos a emprender. De esta forma, obtenemos un triple resultado; el primero y más importante, es el de acertar con la acción a ejecutar para obtener el resultado perseguido. Por otro lado, trabajar con un equipo más fuerte y motivado (equipo empresa + equipo agencia); y por último, enseñar a nuestros clientes como deben de actuar en un futuro cuando nosotros ya no estemos con ellos.