Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 225 Octubre de 2017

Javier Barrero López, vicepresidente segundo del Congreso de los Diputados

Fernando Arnaiz
 
Javier Barrero López es Licenciado en Derecho y vicepresidente segundo del Congreso de los Diputados desde el 13 de diciembre de 2011. Llega al Parlamento nacional en 1982, en la II Legislatura -primera de Felipe González como presidente del Gobierno-, como diputado por el PSOE de Huelva, provincia en la que ha ejercido su labor profesional y política. Barrero es un político histórico y hábil de tono suave, de extrema y atractiva personalidad, que camina firme por el ruedo público con las garantías que ofrece una mochila cargada de legislaturas. Defiende la autonomía como ejemplo de diversidad y riqueza y apuesta por España como país exportador de experiencia y calidad.
 
Los tiempos se presentan convulsos y los motivos nada amables para el ejercicio de la actividad política. ¿Hasta qué punto afecta esta situación a la función parlamentaria?
La desafección política, promovida hoy por distintas causas: populismo, intereses o corrupción etc…, está afectando de manera muy negativa a la función parlamentaria. El Parlamento es la representación política de los ciudadanos que ejerce un servicio público. Hay que tener hoy una enorme madurez democrática y una fortaleza política y cívica para consolidar ese servicio tan importante, pero tan denostado en ocasiones. La ausencia de la representación política permite el autoritarismo y angosta la vida democrática.
 
Javier Barrero es usted un político de raza, ¿Qué es lo que más le apasiona de la actividad pública?
Pertenezco a ese tipo de políticos que entienden siempre su actividad como un compromiso de servicio público dentro de unos parámetros éticos y morales. Ejerzo esta profesión política con el ánimo permanente de impulsar los derechos individuales, la justicia, la dignidad, la igualdad y los derechos de las personas. La actividad política -no me cabe la menor duda- debe siempre encaminarse al beneficio ciudadano.