Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 223 Julio-Agosto de 2017

Jaime García-Legaz Ponce, secretario de Estado de Comercio

Pilar Ferrer

Es una de las mejores cabezas del Gobierno, un histórico en el área económica del PP, a pesar de su extremada discreción. Jaime García-Legaz es de esos políticos que pasan por la vida pública con el trabajo bien hecho, nunca por lucimiento personal, y sí a favor de sus jefes. Así lo hizo con José María Aznar, con quien desempeñó destacados puestos en el equipo económico, y hombre fuerte de FAES, la cantera ideológica del partido. Lo mismo que ahora, en el Gabinete de Mariano Rajoy y su ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos. Murciano de nacimiento, pero internacional de formación, Garcia-Legaz es un sólido gestor del Comercio español y su sector exterior, en cabeza de la recuperación frente a la crisis. Conoce el Parlamento, donde fue un estupendo diputado, las Instituciones Europeas, los Mercados y los Foros de Inversión más importantes, como asesor que fue del Banco Mundial y la OCDE. Liberal convencido, cree firmemente en la internacionalización de la economía española, porque, en su opinión, “El Mercado es el mundo”. De formación anglosajona, muy operativo en su agenda de trabajo Jaime García-Legaz es de los pocos altos cargos que hoy pueden ofrecer datos positivos y alentadores para la economía española.

¿Qué responsabilidades tiene encomendadas la Secretaría de Estado de Comercio?
Nos encargamos de la definición, desarrollo y ejecución de la política comercial del Estado, lo que significa las competencias en el comercio exterior e interior, incluido el intracomunitario, así como las inversiones exteriores, y en particular las actividades de promoción e internacionalización de las empresas españolas. Hay que subrayar que el sector exterior es la locomotora de salida de la crisis y está generando decenas de miles de puestos de trabajo en España. Después de muchos años de importantísimos desequilibrios, en marzo obtuvimos superávit comercial por primera vez en la serie histórica. Los desequilibrios exteriores de nuestra economía anticipaban la crisis y las cifras que arroja ahora el sector exterior preceden a la recuperación.

¿Qué importancia tienen las exportaciones españolas sobre el PIB y qué significa ese avance tan sustancial? ¿Son las empresas españolas cada vez más competitivas?
Las exportaciones españolas de bienes y servicios han alcanzado un histórico 33% del PIB en España, de manera que España es ya la segunda potencia europea en peso de las exportaciones sobre el PIB después de Alemania, muy por encima de la media europea, y superando a potencias como Italia, Francia y el Reino Unido. Uno de los principales desequilibrios que se está corrigiendo es el exterior: gracias al buen resultado de la balanza comercial y de servicios, nuestro déficit por cuenta corriente se ha reducido en sólo un año del 3,7% del PIB al 1,1% en 2012, y para el conjunto del año 2013, la economía española tendrá una capacidad de financiación del 1,9% del PIB, un dato muy importante, con unas perspectivas incluso mejores para 2014. La capacidad de competir de nuestras empresas se demuestra, por ejemplo, con los importantes saldos favorables registrados con algunos de nuestros principales socios comerciales: con Francia (9.471 M€), con Reino Unido (3.828 M€), con Portugal (6.560 M€), con Italia (914 M€), o con Austria (238 M€). Al mismo tiempo, nuestro saldo deficitario con Alemania se ha reducido un 57,2%. Estos buenos resultados se deben, sobre todo, al liderazgo de nuestras empresas en las exportaciones de bienes, y las licitaciones, gracias a su capacidad de competir.

Otro aspecto importante para nuestra economía son las inversiones extranjeras. ¿Nos puede indicar qué datos manejan y cuál es su tendencia actual?
La inversión extranjera está volviendo a España. Una muestra muy clara son las inversiones del sector de la automoción, siempre con visión de medio-largo plazo por su magnitud y su carácter estratégico. Que los grandes productores de automóviles cierren fábricas en otros países de Europa y las abran en España al mismo tiempo no es un capricho ni una casualidad. La reforma del mercado de trabajo ha sido fundamental.

¿Y de las inversiones españolas en el extranjero?
España es el undécimo inversor mundial, con un stock de inversión directa en el extranjero de 640.312 millones de dólares, que supone el 3,02% de la inversión mundial y el segundo en Latinoamérica, sólo por detrás de Estados Unidos. Actualmente se pueden encontrar compañías españolas establecidas y prestando diferentes servicios en cualquier lugar del mundo, liderando múltiples sectores. Por ejemplo, el aeropuerto con mayor tráfico del mundo, Heathrow, lo gestiona una empresa española; muchas líneas de metro de grandes ciudades del mundo (Nueva York, México, Panamá y Miami) son construidas y gestionadas por sociedades españolas; un tercio del tráfico aéreo mundial se gestiona con sistemas desarrollados e implantados por una empresa española, incluyendo el 100% del cielo alemán y recientemente el 60% del cielo chino. También es española la mayor corporación del mundo del sector textil, con más de 6.000 tiendas repartidas entre los cinco continentes, como lo es la primera empresa del mundo en energías renovables y la mayor empresa concesionaria de autopistas del mundo. Si contemplamos el sector de las infraestructuras, también son españolas seis de las diez empresas más grandes del mundo que construyen o gestionan casi el 40% de las principales concesiones del mundo. El proyecto de infraestructuras más importante del mundo árabe lo realiza un consorcio español y muchas obras de ingeniería, como la ampliación del Canal de Panamá, la mayor obra de ingeniería internacional, la realiza también un consorcio liderado por una empresa española.