Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 226 Noviembre de 2017

José Boada Bravo, presidente de Pelayo Mutua de Seguros

Juan Comas

El sector asegurador apenas ha notado el azote de la crisis económica. Una gestión eficaz y un exhaustivo control de riesgos, sumado a la capacidad de las aseguradoras para flexibilizar sus precios, han provocado que éstas apenas se hayan tambaleado. Uno de los más claros ejemplos es Pelayo Mutua de Seguros, cuyo margen de solvencia incluso se ha incrementado en los últimos años. José Boada Bravo, presidente de la firma española, asegura que el trabajo sobre una siniestralidad cada vez más baja ha contribuido al éxito de esta empresa, que no sólo se implica con sus mutualistas, sino con los propios empleados, que valoran como principal aspecto de Pelayo su interés por los temas sociales.

¿Qué diferencia a una mutua de seguros de una aseguradora convencional?
Lo cierto es que de cara al cliente, ambas podemos ofrecerles buen servicio, un buen precio y calidad. Bien es cierto que el hecho principal diferenciador es que el propietario de nuestra entidad es el asegurado, el mutualista, lo que supone que hay una sensibilidad en toda la casa de que siempre hay que tratarle bien, ya que nuestro dueño es él.

¿Cómo está el sector en relación a la nueva normativa de Solvencia?
De esta normativa se lleva hablando 13 años y se dice que no entrará en vigor hasta 2016. Se retrasa por un tema europeo, en el que se ve que la crisis está afectando a las propias bases con las que se elaboró la Solvencia II. Es decir, la crisis del mercado financiero también está afectando a las valoraciones de los activos de las empresas, lo que provoca que se esté tomando con mucha prudencia este asunto, ya que existe temor a que por exigir muchísima más capitalización surja un problema donde no lo hay. Por este motivo, se están haciendo muchas pruebas de los impactos de la normativa en los mercados. El sector asegurador español es muy solvente y creo que está preparado para todos los cambios que se avecinan.