Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 222 Junio de 2017

José María Vázquez García-Peñuela, rector de la Universidad Internacional de La Rioja

Miguel A. Gallego
 
UNIR es una universidad cien por cien online de titularidad y gestión privada, aprobada por el Parlamento de La Rioja mediante la correspondiente ley de reconocimiento, 3/2008 de 13 de octubre. Ofrece títulos con plena validez en España y en todo el Espacio Europeo de Educación Superior. Cuenta con más de 14.200 estudiantes, de los que el 85% son españoles y el 15% restante extranjeros, distribuidos en los cinco continentes. El alumno tipo de UNIR es un hombre/mujer de entre 24 y 35 años, trabajador y con cargas familiares. Se distingue por un modelo de enseñanza innovador, con una metodología eficaz de alta calidad y centrada en el alumno. Activa, participativa y versátil, en la que el alumno puede elegir su itinerario formativo, aprovechar mejor su tiempo y compaginar los estudios con su trabajo y vida personal. Su método didáctico se basa en un aprovechamiento máximo de las posibilidades de las nuevas tecnologías de la comunicación de una manera tal, que el aprendizaje resulta bastante más eficaz que el desarrollado en las tradicionales aulas físicas. Desde su fundación, José María Vázquez García-Peñuela es su rector y una de sus prioridades más importantes es responder a la confianza que los alumnos han depositado en la Universidad.
 
¿Cuál es la oferta académica que ofrecen a sus alumnos y de todo ello qué destacaría?
La oferta académica de UNIR como en cualquier universidad, es muy amplia; actualmente hay 13 grados y 23 master oficiales. Aparte hay un buen número de títulos propios de postgrado, sobre materias muy diversas. Además de los objetivos académicos, hemos definido otros campos de acción. Con ellos tratamos de fomentar el lado humanístico y creativo de los alumnos y avivar la cultura del emprendimiento. Destacaría el campus solidario, un programa educativo-solidario que nace con el objetivo de crear cientos de “aulas virtuales” donde educadores voluntarios pueden compartir su experiencia, su conocimiento y su tiempo con miles de alumnos necesitados de formación, en países en desarrollo. Actualmente participan más de 400, entre profesores y alumnos.