Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 226 Noviembre de 2017

Borja Corcóstegui Guraya, director médico del IMO

Juan Comas

El IMO fue fundado a principios de los años 90 como consecuencia del trabajo conjunto de varios profesionales, pertenecientes a diferentes subespecialidades oftalmológicas, que se unieron bajo el denominador común de la excelencia médica. Su propósito fue aumentar el espacio en el que trabajaban y disponer de áreas quirúrgicas y laboratorios propios. Esta idea de crecimiento y progresión fue la que impulsó su puesta en marcha. El doctor Borja Corcóstegui, socio fundador y director médico, indica: “El IMO representa la modernidad en el campo de la oftalmología. Trabajamos para hacer nuestro trabajo lo mejor posible y así poder competir a nivel de calidad con instituciones de toda Europa y de Estados Unidos”.

¿Cuáles son las principales áreas de la medicina ocular que ustedes dominan de forma sobresaliente y cuáles de ellas son las más demandadas por sus pacientes?
Dominamos todas las áreas o subespecialidades de la oftalmología. Sin embargo, tenemos especial pericia a la hora de abordar complicaciones retinianas graves, ya que empezamos siendo un grupo de profesionales principalmente dedicado a la cirugía vítreo-retiniana, que se estaba desarrollando a comienzos de los 80. A partir de ahí, incorporamos también potentes departamentos de córnea, cataratas y glaucoma, que han adquirido una gran relevancia, junto con las otras subespecialidades, como oftalmología pediátrica y oculoplástica, además del laboratorio de genética. El IMO representa la modernidad en el campo de la oftalmología. Pasamos de hacer cirugía con ingreso hospitalario en los años 80 a cirugía ambulatoria a finales de esa misma década, fruto del conocimiento de la anestesia en oftalmología. Ese avance permitió que las personas intervenidas pudieran ir a su casa justo después de la operación, mejorando notablemente el control de algunos pacientes como los diabéticos y evitando que las familias tuvieran que padecer el ingreso hospitalario de sus seres cercanos.

¿Qué supuso para IMO en 2009 la puesta en marcha de su actual sede de excelencia en el tratamiento de los ojos, con 23.000 metros cuadrados, siendo uno de los mayores centros oftalmológicos de toda Europa?
Supuso un paso muy importante. No solo por la cantidad de metros cuadrados, sino del confort y la comodidad que produce tener unas instalaciones amplias y modernas que engloban todos los equipamientos necesarios para ofrecer la mejor atención al paciente. Estas instalaciones incluyen también un laboratorio para poder realizar análisis comunes y también especiales, como los relacionados con la genética. Además, el hecho de que el centro esté ubicado en la Ronda de Dalt de Barcelona, un lugar estratégico de entrada a la ciudad, favorece el acceso al IMO tanto de aquellos pacientes que viven en Barcelona como de los que son de fuera (con parking para que puedan dejar sus vehículos).

¿Por qué está indexado el apellido Corcóstegui a la oftalmología en nuestro país?
Porque son muchas personas con este apellido dedicadas a la oftalmología desde hace mucho tiempo y con mucho entusiasmo.

¿Cuántas generaciones dedicadas a esta respetable actividad profesional?
Mi padre, mi abuelo y mi bisabuelo fueron oftalmólogos. Mi tatarabuelo, que era cirujano general, instó a sus hijos a estudiar especialidades concretas, y animó a mi bisabuelo a dedicarse a la oftalmología, que había experimentado un creciente desarrollo y representaba una necesidad social cada vez más imperiosa. Así fue como mi bisabuelo viajó a Berlín en 1860 para especializarse en oftalmología y obtener material técnico para examinar la visión y realizar intervenciones quirúrgicas, siendo un pionero en su época. Hay que tener en cuenta que en esos tiempos, pre-oftalmológicos en nuestro país, era muy difícil aprender especialidades, por lo que se vio obligado a viajar al extranjero para adquirir conocimientos más profundos. Aquí, en España, todavía no existían instituciones oftalmológicas y la oftalmología no era considerada como una especialidad. Para cuando se fundó la Sociedad Española de Oftalmología y mi bisabuelo se hizo miembro, él ya era una persona de cierta edad y disponía de un amplio bagaje y experiencia en el campo.

El IMO fue elegido recientemente como el centro oftalmológico de referencia por los médicos españoles consultados por la OCU. ¿Cómo valora que sean sus colegas, los médicos de otras especialidades, quienes destaquen la labor del Instituto?
Es un honor que otros colegas hayan encontrado en el IMO un centro de referencia y excelencia, situándolo como el número uno de los centros oftalmológicos que existen en España. Nosotros trabajamos para hacer nuestro trabajo lo mejor posible y, así, poder competir a nivel de calidad con instituciones de toda Europa y de Estados Unidos. Para ello, tenemos contacto con muchos centros, lo que nos permite mejorar nuestros diagnósticos y tratamientos, tanto médicos como quirúrgicos.

¿Cuáles son los principales avances en oftalmología de los últimos años? ¿Y los retos del futuro?
Ha habido importantes avances en las diferentes áreas de la oftalmología en los últimos años, no sólo en relación a la tecnología, sino también a la biología (productos biológicos). Asimismo, considero que lo que más cambios ha producido y va a producir en los próximos años son los tratamientos de la neovascularización del ojo para tratar enfermedades como la maculopatía diabética o degeneración de la mácula, vascularizaciones de la córnea y otras enfermedades que se están curando gracias a los nuevos tratamientos médicos.