Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 222 Junio de 2017

Eduardo Olier Arenas, presidente del Instituto Choiseul España

Miguel A. Gallego

Eduardo Olier Arenas, nos habla de su trayectoria profesional hasta llegar a presidir el Instituto Choiseul España. “En 2001 siendo “senior partner” en Deloitte Consulting, sucedió el conocido escándalo de la empresa americana Enron que transformó el sector de la consultoría y la auditoría. El Gobierno americano decidió sacar una ley (la Sarbanes-Oaxley) que prohibía ofrecer servicios de auditoría y consultoría simultáneamente a una misma empresa, con lo que después de un difícil proceso, la segunda empresa consultora del mundo, Deloitte Consulting desapareció y se integró en la empresa auditora Deloitte. En ese momento, yo llevaba ya muchos años en puestos directivos, había pasado por la Agencia Espacial Europea, por Repsol, el BBV, NEC, y Deloitte Consulting y decidí cambiar mi vida profesional. Entonces volví a la Universidad, entré en varios consejos de administración y levanté fondos de inversión. Entre los consejos que me propusieron estaba el Institut Choiseul, un prestigioso “think tank” francés con sede en París, donde soy vicepresidente. Luego, años después, decidimos lanzar el Instituto Choiseul España y, a partir de ahí, hemos ido aumentando nuestras actividades”.

¿Cuál es la importancia de la Inteligencia Estratégica Competitiva para las empresas e instituciones hoy en día?
La importancia tiene que ver con la complejidad creciente de los entornos competitivos. De ahí que Choiseul & Partners se centre en ayudar a sus clientes en evaluar el entorno competitivo donde operan, identificando los actores-clave; a la vez que se le ayuda a definir el cuadro de grandes amenazas o riesgos a los que se enfrenta su organización, con el fin de diseñar sistemas de alertas y medidas preventivas. En lo cual es imprescindible tener sistemas de “alertas tempranas” orientados a detectar eventos críticos (de naturaleza estratégica) y a activar acciones de respuesta adecuadas. Igualmente, la inteligencia estratégica permite desarrollar proyectos de investigación ad-hoc y analizar el entorno en apoyo de iniciativas estratégicas, como son el lanzamiento de nuevos negocios, proyectos de internacionalización, etc. También permite el diseño y ejecución de análisis de benchmarking competitivos y estudios de posicionamiento en mercados complejos. Ayuda en análisis geopolíticos y económicos, y es fundamental en proyectos de diplomacia corporativa, gestión de crisis, y desarrollo de estrategias de instituciones públicas, lo que se conoce como public affairs.