Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 223 Julio-Agosto de 2017

María Dolores Cospedal, presidenta de Castilla-La Mancha

“Sector Ejecutivo” entrevista a María Dolores Cospedal a un año de que finalice su primer mandato como presidenta de su comunidad Castilla-La Mancha. La recuperación económica, los retos de la región y el Año Greco centran un encuentro en el que la presidenta castellano-manchega reitera su agradecimiento a los ciudadanos por los esfuerzos realizados y se muestra firmemente convencida de que el despegue de la región es imparable.

Castilla-La Mancha ha ocupado muchos titulares de prensa a nivel regional y nacional por diversos escándalos de despilfarro de dinero público y por ser la región de España con el déficit y la deuda más elevados ¿En qué se diferencia la Castilla-La Mancha de ahora con la que usted se encontró hace tres años?
A día de hoy, gracias al esfuerzo realizado por los ciudadanos y al control del gasto público que ha aplicado el Gobierno regional, disponemos de muchos datos que indican que hemos virado el rumbo de Castilla-La Mancha y que en este momento la situación de la comunidad es mucho mejor que hace tres años.
No obstante, y además de los datos económicos que ahora comenzaré a explicar, creo que se ha producido un cambio de mentalidad y de concepción de la Administración muy importante de cara al futuro. Ahora en nuestra región, las diferentes administraciones funcionan y son percibidas como entidades cuyo único objetivo pasa por servir a los ciudadanos y prestarles aquellos servicios que nos corresponden en base a las competencias que tenemos asignadas como comunidad autónoma. Es decir, hemos desterrado, -espero que para siempre- la idea de una Administración lenta, burocratizada y ajena al ciudadano, con la aplicación de medidas tales como la supresión de altos cargos y la eliminación de organismos duplicados con el Estado, simplificando los trámites al máximo y sirviéndonos de las nuevas tecnologías para facilitar las gestiones a los ciudadanos.
Además, los esfuerzos realizados a los que me refería al principio nos han permitido acogernos a los mecanismos de financiación para pagar la ingente deuda que la Junta había contraído con autónomos, pequeñas y medianas empresas y ayuntamientos y con ello, hemos conseguido que la Administración regional deje de ser el principal moroso de la región y hemos desterrado la idea de que lo normal es que la Junta no pague a tiempo, e incluso que no pague nunca.
Por otra parte, la situación económica actual de Castilla-La Mancha no es ni parecida a la que encontramos hace tres años lastrada por 10.800 millones de euros de deuda, el déficit más elevado de España, una sanidad y una educación públicas prácticamente en quiebra técnica y la prohibición de acceder a crédito por parte del Gobierno de España debido a los reiterados incumplimientos y la pérdida de confianza y credibilidad del anterior Gobierno.
Hoy, la suma de esfuerzos de todos los castellano-manchegos nos ha permitido cumplir por segundo año consecutivo con el objetivo de déficit marcado por el Gobierno de España, después de haberlo reducido en seis puntos el primer año. Hemos podido renegociar nuestra deuda en condiciones mucho más ventajosas, hemos tomado medidas para garantizar la prestación de una sanidad y una educación públicas, universales, gratuitas y de calidad, sin cerrar un solo hospital ni un solo colegio, y todo ello ha servido para recuperar un activo fundamental para lograr la salida de la crisis, como es la confianza en nuestra región.
A pesar de todo ello, queda mucho camino hasta que podamos sentirnos satisfechos, porque la generación de empleo no va tan rápido como todos desearíamos y en Castilla-La Mancha muchos hombres y mujeres quieren trabajar y no pueden hacerlo. Por tanto, y aunque los datos indican que vamos en la buena dirección y que debemos perseverar en las medidas que abogan por la eficiencia y el control de gasto público, el Gobierno regional no se relaja y continúa trabajando a brazo partido, como el primer día, para ganar la batalla al desempleo y para convertir a Castilla-La Mancha en una tierra de oportunidades que pueda ofrecer a nuestros jóvenes una alternativa de futuro para desarrollar su proyecto de vida.

Este año se conmemora con gran éxito el IV fallecimiento del Greco y supongo que esto está beneficiando el sector turístico y hostelero de la región. ¿Se esperaban el interés y la gran acogida que ha despertado la celebración de esta efeméride?
Si, efectivamente, la celebración del IV Centenario de la muerte del Greco está siendo un rotundo éxito. Desde el principio fuimos conscientes de la envergadura de esta conmemoración tanto a nivel cultural como turístico y por tanto económico, por ello desde que el proyecto comenzó a fraguarse siempre ofrecimos nuestro apoyo a la Fundación El Greco 2014, primero en la oposición y después desde el Gobierno regional.
Además, precisamente para contribuir a la recuperación económica y a la generación de empleo en la región, uno de los sectores económicos en los que estamos centrando nuestra acción de gobierno es el turismo y, en este ámbito, la celebración del fallecimiento del Greco representa el mejor escaparate para mostrar la gran cantidad de tesoros y de alternativas turísticas que ofrece Castilla-La Mancha.