Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 221 Mayo de 2017

María Viver Gómez, directora de la Fundación Randstad

Diego Roves

Hace diez años, Randstad ponía en funcionamiento su propia Fundación. Una entidad que permite a cualquier organización privada o Administración pública cubrir sus necesidades de empleo o desarrollar sus políticas de Responsabilidad Social. Un espíritu que pone el foco en las personas en riesgo de exclusión, cuyas oportunidades para encontrar empleo se ven mermadas por su situación personal. En esta década, la Fundación Randstad ha trabajado con más de 14.000 personas, integrándolas en el mecanismo económico español o formándolas para obtener un perfil laboral más competitivo. Para celebrar este cumpleaños tan especial, su directora, María Viver Gómez, habla del espíritu, motivaciones y logros de la Fundación en esta entrevista a corazón abierto.

¿Cuál es el fin social de la Institución? ¿Cree usted que la sociedad española es consciente y sensible ante este problema?
El fin social es la integración laboral de colectivos en riesgos de exclusión a través de la formación, estimulando su empleabilidad. Creo que la sociedad española es sensible, y en los últimos años todavía más. Hemos visto esa solidaridad en la gente en general y en las empresas en particular, hacia qué podemos hacer para ayudar a los demás, y se ha incrementado muchísimo el número de voluntarios y el de donantes privados, en contra de lo que parece apuntar la situación económica.

¿Cuántos profesionales en riesgo de exclusión han accedido ya al mercado laboral gracias a la labor de la Fundación en estos diez años?
En estos diez años hemos trabajado con más de 14.000 personas, y hemos encontrado trabajo para casi 4.000 de ellas. Además, hemos formado a más de 3.000 personas, mejorando sus aptitudes frente al empleo, su empleabilidad. Pero también el alcance de nuestras actividades va mucho más allá, porque en muchas ocasiones es gente que sin una ayuda adicional no hubiera encontrado el éxito profesional, y normalmente dependen mucho del entorno familiar, por lo que cualquier triunfo les supone un gran éxito no sólo para ellos, sino para su familia.

¿Cómo se sitúa España en materia de integración laboral de profesionales con discapacidad? ¿Estamos al nivel del resto de países de la Unión Europea o queda todavía mucho camino por recorrer?
Los datos más recientes nos dicen que en España hay aproximadamente unas 530.000 personas en edad laboral que se ven afectadas por una discapacidad, de las que 355.000 se encuentran trabajando actualmente y 175.000, desocupados. Si nos vamos a estadísticas de exclusión social, las tasas de inactividad y desempleo son mucho mayores. A pesar de estos datos, que demuestran que queda mucho por hacer, creo que a nivel de discapacidad la inserción laboral española está muy bien posicionada. Los datos del Ministerio nos dicen que hasta agosto de 2011, la contratación de personas con discapacidad, se ha ido incrementando porcentualmente en tasas muy superiores a las de la población general. Por lo que la crisis no ha afectado a las personas con discapacidad hasta agosto de 2011 tanto como lo ha hecho a la población general. Esto quiere decir que algo estamos haciendo bien.