Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 220 Abril de 2017

Ricardo de Ramón García, delegado general de Saint-Gobain para España, Portugal, Marruecos, Argelia y Túnez

Juan Comas

Saint-Gobain es uno de los 100 mayores grupos industriales del mundo y uno de los más antiguos, su origen se remonta al año 1665 en Francia. Desarrolla, fabrica y comercializa productos y materiales de construcción y de altas prestaciones para la industria, aportando soluciones innovadoras a los grandes desafíos de nuestros días: el crecimiento, la eficiencia energética y la protección medioambiental; soluciones que incrementan nuestro confort y contribuyen al ahorro energético, mejorando nuestro hábitat y nuestra vida diaria. Hoy Saint-Gobain es referencia mundial de hábitat sostenible.
En la actualidad están presentes en 66 países, con más de 1.000 empresas y 180.000 empleados. La cifra de negocio global del grupo superó los 41.000 millones de euros.

Ustedes están entre las 100 compañías más innovadoras del mundo. ¿Cuántos recursos económicos y de personal dedican a este apartado a nivel mundial?
Cierto, desde 2011 es así. Por cuarto año consecutivo, figuramos en el ranking de Reuters&Thomson. La innovación forma parte de nuestro ADN. Saint-Gobain posee una red de 19 centros de investigación propios, más de 100 unidades de desarrollo en sus fábricas, donde trabajan 3.700 personas en todo el mundo y registra más de 400 patentes cada año. Además, dada la importancia del mercado del hábitat en su estrategia, creó el primer centro de investigación para las aplicaciones del hábitat (construcción) en Aubervilliers.

En España llevan 110 años de actividad. ¿Con cuántas plantas industriales y centros de distribución, cifra de negocio, empleados, etc.?
Así es. La implantación de Saint-Gobain en España se remonta a 1905 cuando, tras la alianza de Basilio Paraíso, un empresario propietario de un taller de manufactura de espejos, y de su proveedor de los mismos, Saint-Gobain, se constituye Cristalería Española para fabricar, industrialmente y por primera vez en España, vidrio plano para construcción. La expansión industrial experimentada en la península ibérica a lo largo del siglo XX, la convertirán en la cabecera del grupo. Actualmente, Saint-Gobain coordina su actividad en los 66 países a través de 13 delegaciones generales. Con sede en Madrid, la Delegación General de Saint-Gobain para España, Portugal, Marruecos, Argelia y Túnez cuenta con cerca de 50 plantas, más de 100 centros de distribución de materiales de construcción y de 130 talleres de distribución de luna de automóvil, donde conjuntamente trabajan alrededor de 7.500 personas. En 2014, la facturación de todas las sociedades de nuestra Delegación alcanzó cerca de los 1.600 millones de euros.

La notoriedad de sus marcas en el mercado español es un activo muy importante. Indíquenos las más significativas en fabricación de materiales de construcción, en su distribución y en la industria.
Tenemos marcas con una gran notoriedad para los profesionales como ISOVER para las soluciones con lanas minerales aislantes; PLACO para las soluciones en base yeso; WEBER, es la marca de morteros industriales; PAM, la de canalizaciones en fundición o CLIMALIT PLUS para los acristalamientos aislantes. También, marcas especializadas como ECOPHON y EUROCOUSTIC (techos) y poseemos enseñas a través de las cuáles comercializamos nuestros productos, como son LA PLATAFORMA, DP MATERIALES, DISCESUR, DISTRIPLAC, SANIGRIF y SANIPLAST. Además, contamos con marcas de referencia para la industria, sinónimo de innovación, de calidad y de garantía, como SEKURIT para el vidrio de automoción o NORTON para productos abrasivos.

Ustedes prestan una atención especial a la Responsabilidad Social a través de la Fundación Saint-Gobain Iniciativas. Háblenos de ella.
Efectivamente. Nuestra vocación de permanencia en las regiones donde nos implantamos nos ha llevado siempre a colaborar estrechamente con instituciones locales en numerosas iniciativas, desde campañas de movilidad sostenible u “operaciones kilo” para familias con dificultades económicas a aportación de materiales para reconstruir edificaciones tras un incendio. Todo ello, refleja la responsabilidad que sentimos con nuestro entorno. Además, a través de la Fundación mencionada, prestamos apoyo técnico o económico a proyectos de obra nueva, de rehabilitación o relacionados con la integración de criterios de eficiencia energética, en edificaciones destinadas a colectivos en riesgo de exclusión, o bien, proyectos cuyo fin sea su integración laboral en el sector de la construcción.

En 2013, el grupo Saint-Gobain amplió el perímetro geográfico de gestión de la Delegación que usted dirigía con España, Portugal y Marruecos hasta entonces, integrando dos nuevos países, Argelia y Túnez. ¿Qué supone esta ampliación desde el punto de vista de la gestión? ¿Cuál es el principal reto en estos países? ¿La gestión en Argelia y Túnez aporta a la gestión de las actividades en España, Portugal y Marruecos, donde Saint-Gobain ya estaba implantado? ¿En qué sentido?
Considerando el enfoque de la UE respecto del Magreb, para Saint-Gobain España y Francia son los países más indicados para desarrollar la actividad en esta zona del norte de África, como venimos haciendo en Marruecos desde 1999. En los últimos años hemos invertido para reforzar nuestra posición industrial, sumando a nuestra estructura productiva tres fábricas nuevas: dos de materiales de construcción y una de vidrio de automoción que próximamente ampliaremos, duplicando capacidad. La situación en Argelia y Túnez es más difícil. Avanzamos, pero con paso más lento.