Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 226 Noviembre de 2017

Socorro Fernández Larrea, consejera delegada de Justnow

Arturo Díaz

“Mi vocación desde niña fue dedicarme a la construcción de infraestructuras y por ello siempre tuve claro que iba a estudiar ingeniería de Caminos, Canales y Puertos. Un año antes de acabar la carrera, tuve mis primeras ofertas de trabajo como becaria, pero, muy a mi pesar, no fui capaz de convencer a ninguna empresa de que, siendo mujer, me contratara para trabajar en obra, así que pase ese verano trabajando en la empresa de mi padre”.
“Al año siguiente de acabar la carrera empecé a trabajar en obra en Ferrovial, como jefe de producción primero, luego jefe de obra y luego como jefe de grupo, tanto en Andalucía como en Castilla La Mancha; era la única mujer en un entorno 100% masculino, algo a lo que me acostumbré fácilmente desde el principio”.
En 2013, decidí emprender mi camino como empresaria y lancé mi propia consultora, Justnow”.
“En estos últimos años se me ha brindado la oportunidad de entrar a formar parte del Consejo de Administración de algunas empresas, tanto en España como fuera, y esto me ha permitido descubrir una nueva faceta profesional en la que me siento verdaderamente motivada, dado que puedo sacar provecho de mi experiencia anterior y aprender cada día un poco más de las buenas prácticas en materia de Gobierno Corporativo”, explica Socorro Fernández Larrea.

¿Tiene sentido seguir en el mundo de las infraestructuras en un momento de mínima inversión en España?
Es cierto que la inversión en infraestructuras de transporte o hidráulicas se ha reducido al máximo tras la crisis; todos hemos aceptado la idea de que hemos construido de más en los años de prosperidad y que ya no queda mucho por hacer. Nada más lejos de la realidad: la inversión de las últimas décadas se ha hecho, sobre todo, en infraestructuras que “lucen”, es decir, aquellas que el votante ve, pero faltan otras muchas que no siempre son tan visibles y, sin embargo, son muy necesarias para nuestra competitividad, para asegurar el suministro de energía o agua, para minimizar la contaminación de nuestro entorno. Esto significa que, en algún momento, los responsables políticos tendrán que afrontarlo y la inversión en infraestructuras volverá a crecer. También hay que tener en cuenta que no deberíamos perder todo el tejido empresarial y productivo que se había creado; aunque se nos ha demonizado en el pasado como responsables de mucha parte de la crisis, las constructoras e ingenierías españolas crearon muchos puestos de trabajo y hoy día están en los primeros puestos a nivel internacional. Si la inversión no vuelve a ser prioritaria para nuestros responsables públicos, la pérdida será irreversible.
En cualquier caso, mientras esto sucede, está claro que hay que mantenerse y para ello nuestras empresas tienen que adaptarse a las nuevas circunstancias, buscar nuevos horizontes y nuevas alianzas. Y precisamente en esto es donde Justnow les ayuda. Por eso hay que seguir en este sector.

También es reconocida en Gobierno Corporativo. ¿Tan importante es esto para las empresas?
Paralelamente a mi faceta de empresaria, en estos últimos años se ha abierto para mí una nueva forma de poner en valor mi experiencia acumulada hasta ahora como directiva: formar parte de un consejo de administración. Mi contribución es bien distinta al rol que había desempeñado antes: ya no eres directivo de la compañía y tu cometido es supervisar la dirección ejecutiva, establecer y hacer el seguimiento de la estrategia a largo plazo, defender los intereses del conjunto de los accionistas y grupos de interés de la compañía, ... Asumes la máxima responsabilidad de la empresa sin ser su dueño. Se trata de poner tu experiencia y conocimiento al servicio tanto de la estrategia de futuro como de una gestión solvente, seria y transparente.
Hoy por hoy los inversores exigen de aquellas empresas en las que van a inyectar capital que actúen con estas buenas prácticas.