Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 256 Julio-Agosto de 2020

José Manuel García Gavilán, director general de Blue Prism para España y Portugal

Arturo Díaz

La compañía se fundó en Reino Unido por Alastair Bathgate y David Moss en 2001, tratando de resolver un problema: la automatización de tareas de una manera sencilla. Eran consultores que trabajaban para Barclays y comenzaron construyendo una solución que con el tiempo se convirtió en Blue Prism. Desde enero de este año están operativos en España.

¿Cuáles son sus poderes a nivel mundial, o sea, países con presencia física, países con usuarios de su solución, cifra de negocios en 2019, empleados, número de empresas clientes, etc.?
Blue Prism tiene origen británico, por lo que la presencia en Europa es fuerte pero somos una compañía global: Tenemos clientes en todo el mundo, y nuestra presencia acompaña este crecimiento, 6 oficinas en US, Dubái, Rusia, Sudáfrica, Hong Kong, China, Australia… ¡y desde 2020 Madrid!
El negocio está creciendo muchísimo, un 83% a nivel mundial, al igual que el número de clientes, que ya son más de 1.700. En nuestro año fiscal 2019 facturamos 101 millones de Libras, y ya somos más de 1.000 empleados.

¿Está el mercado español maduro para la automatización inteligente de procesos?
Completamente. De mi pasado conozco bien el mercado de Cloud, y España no es líder en adopción de nube, otras regiones como Francia o Italia están más avanzadas. No es el caso en Automatización inteligente, donde España es líder y tenemos clientes maduros, que han pasado del tradicional RPA (Robot Process Automation, mera repetición de tareas) al RPT (Radical Process Transformation) utilizando Blue Prism como un acelerador digital que les permite hacer cosas que antes no podían. De hecho, hay algunos casos como Telefónica, donde están siendo pioneros en el mundo Telco y líderes mundiales en su sector, con un nivel de innovación sorprendente que, además, les está dando una ventaja competitiva importante.

¿En qué consiste la solución de Blue Prism?
Blue Prism es una plataforma de automatización inteligente de procesos. Es “el sistema operativo” que te permite coger tus procesos, automatizarlos, darles trazabilidad, eliminar errores, añadirles capacidades inteligentes, transformarlos, unir tus aplicaciones entre ellas, y todo de una manera muy sencilla y ágil para el negocio. 

¿En qué se diferencia su propuesta de la de otras empresas de su sector?
El origen de Blue Prism fue en el sector financiero, donde nacimos y desde donde hemos crecido enormemente: Nuestra solución es la elegida en estos sectores por la seguridad y el cumplimiento normativo. Nuestra arquitectura es centralizada, controlada por IT desde el data center, y no ejecutándose en el desktop de manera independiente: Podemos asegurar a auditores, abogados o a cualquier requerimiento normativo cómo se ejecutan los procesos, con qué credenciales, y decirte también cómo se ejecutó ese proceso hace 4 años -que habrá cambiado con el tiempo-, quién lo autorizó… este punto es crítico, no se pueden tomar atajos con según qué procesos de negocio.
Segundo, la escalabilidad. Hay decenas de soluciones en el mercado para automatizar. Algunas con interfaces muy visuales al usuario final, con efecto guau. Esto funciona bien cuando sólo tienes un proceso. Pero cuando tienes un banco, con centenares de procesos automatizados, que interaccionan entre sí, con interdependencias, si no está resuelta la escalabilidad y el gobierno puede ser incluso peor el remedio que la enfermedad. Blue Prism, tras 7 años en el mercado, tomó una decisión complicada y difícil: Rediseñó en 2008 de manera completa el core de nuestro software desde cero con esto en mente, pues vimos que no era posible escalar a centenares de procesos/robots con la plataforma según había nacido. Nuestros competidores todavía están con el mismo enfoque que empezamos en Blue Prism, algunos de sus clientes migran a Blue Prism al ver que tocan techo. Estoy seguro que con el tiempo se verán obligados a rediseñar su arquitectura para hacerla como es actualmente Blue Prism.
Tercero, muy importante es nuestra capacidad para desplegar la solución de una manera muy ágil, proyectos que se ejecuten en días y no en meses: Nuestra plataforma es de tipo “No Code”, lo que permite crear y reutilizar objetos, manteniendo la seguridad y el control desde IT, pero desplegando de una manera muy rápida desde el negocio, porque no necesitas escribir código o tener expertos en RPA, necesitas expertos en los procesos de negocio.
Un último punto a mencionar, es que en Blue Prism nuestro CEO y accionista es nuestro fundador y cotiza en la bolsa de Londres, lo que nos obliga a ser muy estrictos con lo que decimos, publicamos, y la transparencia de los datos. En otras compañías, sus dueños son fondos de capital riesgo, cuyos objetivos no tienen por qué coincidir con los de sus clientes.

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