Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 259 Noviembre de 2020

Bodegas Hermanos Pérez Pascuas cumple 40 años

Luis Guerrero

La COVID-19 no ha permitido, al menos por el momento, celebrar los 40 años como correspondía a esta larga trayectoria de éxito como es la de Bodegas Hermanos Pérez Pascuas, empresa asentada en el corazón de la Ribera del Duero, en la localidad burgalesa de Pedrosa de Duero. 

Manuel y Adolfo Pérez Pascuas, los hermanos que llevan en la bodega de Viña Pedrosa desde su fundación, se lamentan de haber tenido que suspender, o mejor dicho aplazar, los festejos que habían programado con clientes, distribuidores, periodistas, catadores, autoridades y amigos de la bodega, a lo largo de este año. 

Sin embargo, en un ejercicio de innovación a la búsqueda de mejores vinos, han decidido potenciar el equipo de producción con savia nueva, con la incorporación de una enóloga experimentada como Nuria Peña Albillo, además de poner al frente de la gerencia a Juan de la Vega, con un amplio currículo en la distribución nacional e internacional de vinos. Mantienen sus respectivas responsabilidades con nuevos desafíos Adolfo y Daniel Pérez Herrero, al frente de las ventas y del viñedo, respectivamente. 

Y como máximos responsables, Manolo y Adolfo, que han evidenciado su liderazgo en el 40 aniversario de Viña Pedrosa, una bodega renovada para un tiempo nuevo. 

“Seguimos con la misma ilusión que cuando empezamos hace ahora 40 años”. Lo dicen convencidos Manolo y Adolfo Pérez Pascuas, que continúan al frente de una bodega que ya es leyenda en la Denominación de Origen “Ribera del Duero”; no en vano, ellos, junto a un reducido grupo de bodegas y cooperativas, iniciaron una andadura en 1980 cuando se creó el Consejo Regulador.
Su padre, Mauro Pérez, les inculcó la idea de que “el vino es riqueza y tiene futuro”, cuando muchos agricultores arrancaban las viñas para plantar cereal o se iban a trabajar fuera. Fieles a la enseñanza del patriarca siguieron trabajando las viñas, con un amor infinito a la tierra, y una fe inquebrantable en las posibilidades del vino, que en su momento estaba mucho peor pagado que el trigo.
“Ribera del Duero ha adquirido una fama internacional extraordinaria en estos cuarenta años, de lo cual nos sentimos muy felices, por haber contribuido a este éxito”, dice Manolo, para quien el vino es cultura.
“Viña Pedrosa está presente en los cinco continentes. Gracias al vino hemos hecho grandes amigos; y por ello nos sentimos muy orgullosos”, apostilla Adolfo que ha viajado por todo el mundo con la botella bajo el brazo para ganarse el mercado.
“El equipo humano. Eso es lo que queremos resaltar en este 40 aniversario”, dicen Manolo y Adolfo. “Todas las personas que aquí trabajan son buenos profesionales, gente excepcional que ha respondido en todo momento, constituyendo una gran familia. Somos muy felices por haber llegado hasta aquí y estamos convencidos que llegaremos más lejos, porque estamos en un proceso de renovación con un equipo reforzado”. 

Coincidiendo con este 40 Aniversario, Bodegas Hermanos Pérez Pascuas ha realizado un esfuerzo para ayudar en la crisis sufrida a causa de la pandemia de la COVID-19. Han elaborado un estuche solidario, que contiene tres botellas: Cepa Gavilán, Viña Pedrosa Crianza y Viña Pedrosa Reserva; y que han ofrecido al mercado, dedicando un porcentaje de lo pagado por el cliente por este estuche, a “Cruz Roja responde”, aportando además una cantidad adicional entregada generosamente por la empresa.
Además, en la vertiente enoturística de la bodega, han invitado a todos los profesionales de la sanidad que han trabajado con enfermos de la pandemia a visita y cata gratuita, para agradecerles su esfuerzo y trabajo en situaciones de riesgo. “Consideramos que esta gente se ha jugado la vida y lo menos que podemos hacer es invitarle a nuestra casa”, dice Adolfo Pérez Pascuas.
Los Hermanos Pérez Pascuas han encargado al artista internacional Cristóbal Gabarrón la imagen del 40 Aniversario de Viña Pedrosa. Y Gabarrón ha realizado una obra que ha denominado “Cazador de sueños”.
En opinión del artista, “Cazador de sueños” quiere representar “el recorrido de esta familia que ha creado su obra de arte con los nobles productos de la tierra, recogiendo el testigo de una respetuosa e inagotable labor que el patriarca, Mauro Pérez, supo sembrar en los corazones de sus hijos”.
Según Gabarrón, estos hermanos apuestan por hacer de cada vino una obra de arte con nombre propio. De su historia se podrían pintar muchas cosas, pero el artista hace una interpretación a partir de unos símbolos que conforman iconográficamente el retrato de esta gran familia y su proyecto que cumple ahora 40 años, aunque viene de muy lejos.
El “Gran Reserva 2012 - 40 Aniversario” es un vino procedente de viñedos viejos, de la variedad Tinta del País (Tempranillo), que ha permanecido 24 meses en barrica de roble americano y francés y más de 5 años en botella. Se ha hecho una edición de 440 botellas numeradas.