Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 266 Junio de 2021

Álvaro Antón Luna, Country Head Distribution Iberia de Aberdeen Standard Investments

Carmen Peñalver

Aberdeen Standard Investments nació a partir de la fusión entre Aberdeen Asset Management y Standard Life Investments, dos gestoras con una larga trayectoria, fundadas en 1983 y 1825, respectivamente, y que fueron conocidas fundamentalmente por ser una de las pioneras de la inversión ESG en mercados emergentes, y establecer las bases y funcionamiento de los planes de pensiones en Reino Unido. Tras la fusión, se convirtieron en una de las mayores gestoras de Europa. A día de hoy, cuentan con US$606.000 millones en activos bajo gestión y con más de 1.000 profesionales sólo dedicados a la inversión en todo el mundo, que destacan por tener unas capacidades genuinamente globales y abarcar una amplia gama de mercados, clases de activos y estrategias.

Siendo una de las gestoras globales de referencia, ¿qué valor añadido ofrece a los inversores?
Nuestro valor añadido radica fundamentalmente en dos aspectos. Primero, en nuestro estilo de inversión activo y “local”. Contamos con más de 1.000 profesionales de la inversión repartidos en más de 40 ubicaciones en todo el mundo que nos aportan ese “olfato local” tan necesario a la hora de invertir. Nuestros gestores analizan todas las compañías en las que invertimos, se reúnen con sus equipos directivos (CEO, CFO y Consejo de Administración), les hacen preguntas sobre sus riesgos y oportunidades en materia ESG (el engagement del que tanto se habla ahora) y una vez que todo este proceso ha terminado toman la decisión de invertir en la compañía, que puede no estar recogida en el benchmark. Por supuesto, en todo este proceso de análisis y toma de análisis que además es colegiado, los factores ESG ocupan un papel fundamental.
El otro aspecto que claramente supone un valor añadido son nuestras amplias capacidades aparejadas a invertir de la mano de los mayores inversores institucionales globales. Nuestra gama es muy amplia, lo que nos permite cubrir las necesidades de una base de inversores globales. Contamos con estrategias desde fondos monetarios, productos de renta fija de mercados desarrollados (SRI, investment grade o high yield), y emergentes, hasta fondos de renta variable, multiactivo y de mercados privados.

El tsunami regulatorio que estamos viviendo desde hace años, ¿qué implicaciones ha tenido para el sector? ¿Y para los inversores? ¿Hemos llegado al fin del efecto péndulo en este campo, o por el contrario vamos a seguir así durante los próximos años?
Sin duda, en los últimos años hemos visto un aumento de la carga regulatoria que ha supuesto un desafío para las gestoras más pequeñas o con menos recursos. Todo apunta a que esta tendencia hacia una mayor regulación continuará en los próximos años. Por ejemplo, a principios de marzo hemos visto la implementación de la primera fase de la legislación SFDR que obliga a las gestoras a clasificar sus fondos en función de su grado de incorporación ESG y de su objetivo sostenible en artículos 6, 8 y 9.
Como tal, toda esta legislación, al igual que el espíritu de Mifid II, siempre ha buscado proteger al inversor final, por lo que en esencia es positiva, aunque su implementación no siempre ha sido sencilla.

En España, ¿cómo están organizados?
En España contamos con oficina (Sucursal Española) desde 2013, en la que en la actualidad trabajan tres equipos. Por un lado, contamos con un equipo encargado de la distribución de fondos compuesto por cuatro personas y que es el que yo personalmente lidero, además de ser Country Head de la oficina. Nos dirigimos exclusivamente a clientes profesionales y contamos actualmente con cerca de 1,300 millones de euros en activos bajo gestión. Por otro lado, contamos con 7 profesionales dedicados a la gestión: 4 de ellos son responsables de la gestión de infraestructuras y 3 de activos inmobiliarios. Por ejemplo, el equipo de infraestructuras es responsable de una diversificada cartera compuesta por 14 activos entre España y Portugal y valorada en unos 600 millones de euros, entre los que se encuentran los hospitales de Parla y Toledo, el Metro Ligero, la Ciudad de la Justicia de Barcelona o los intercambiadores de Plaza Castilla, Avenida de América y Príncipe Pío, por citar sólo algunos ejemplos. Por su parte, el equipo de activos inmobiliarios, ha anunciado recientemente importantes compras como Torre Auditori en Barcelona o dos operaciones built-to-rent, la primera de ellas en una de las dos mejores parcelas del nuevo ámbito residencial Mahou-Calderón y la otra en Pozuelo.