Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 268 Septiembre de 2021

Sara Molero Palomino, secretaria general de Confederación Empresarial de Madrid

Paloma Serrano

La secretaria general de CEIM, Sara Molero Palomino, es la responsable del funcionamiento de la estructura y servicios de la Confederación, y de la gestión económica, administrativa y de personal. Colabora directamente con la presidencia y la asesora en caso de ser necesario.

Viniendo del mundo de la empresa y de la gestión, ¿cómo valora el papel de las Organizaciones Empresariales en la situación actual que vivimos?
La función de las Organizaciones Empresariales siempre ha sido esencial para la defensa de los intereses del tejido productivo, pero durante la pandemia ha sido, sin duda, fundamental desde muchos puntos de vista. En los peores momentos, y también después, las organizaciones fuimos esenciales para canalizar las demandas y necesidades de las empresas, que se enfrentaban a un escenario dantesco y desconocido y que encontraban en nosotros la ayuda y el asesoramiento que necesitaban.

¿Quiénes forman parte actualmente de la CEIM?
En la Confederación tienen representación todos los sectores y territorios de la Comunidad de Madrid. Está formada por más de cien organizaciones empresariales, de las que, a su vez, dependen más de 237.000 empresas; por lo que, CEIM es la organización que tiene reconocida la capacidad y legitimidad necesarias para trasladar a las Administraciones Públicas las propuestas de los empresarios para impulsar la actividad económica y fomentar la competitividad de las empresas. Además, también están asociadas directamente empresas de prácticamente todos los sectores productivos.

¿Qué ventajas tiene para una empresa pertenecer a una Confederación como CEIM?
Comparto con nuestro presidente que la mejor herramienta, y la más potente para defender los intereses comunes de los empresarios es el asociacionismo empresarial. Lograr éxitos como un conjunto siempre es más fácil que hacerlo de forma individual, por ello, la principal ventaja de formar parte de CEIM es esa: que las empresas formen parte de un todo y que su voz tenga más fuerza de cara a las Administraciones Públicas y a la opinión pública. Por supuesto, en nuestra Organización las empresas también encuentran foros de análisis, debate y generación de posicionamientos.

¿Recomendaría a una empresa formar parte de una Organización Empresarial?
Sin ninguna duda. Estoy firmemente convencida de que la función que desarrollamos desde CEIM, y la de nuestras Organizaciones Empresariales es esencial, tanto desde el punto de vista de interlocución con la Administración como en los servicios que prestamos, especialmente para conseguir que nuestro tejido empresarial se sume a los retos de futuro.

¿Qué papel juegan la formación y la educación en la recuperación de la economía y el empleo? ¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrentan las empresas en cuanto a la formación?
La formación y educación son esenciales y como ciudadanos debería ser una política de país que nos ocupara y preocupara. Cada vez van a existir menos oportunidades de empleo para las personas sin cualificación y, por ello, debemos trabajar para reducir el abandono y el fracaso escolar y académico, y también para que se conozcan dónde están las necesidades de empleo y qué competencias demanda el sector productivo.
Las empresas deben formar parte de este reto, porque su supervivencia va a estar ligada a la apuesta que hagan por el talento, por la continua cualificación y actualización de competencias de sus plantillas.

¿Qué hace falta en España para que la Formación Profesional que tanto demandan las empresas sea una formación de referencia?
Es clave mejorar los recursos que se dedican a la orientación académica y profesional en edades tempranas. Es fundamental que los jóvenes y las familias conozcan la diversidad de titulaciones y las oportunidades de empleo que ofrece la Formación Profesional, así como las posibilidades de continuar hacia niveles superiores de cualificación, si así se desea. Por parte de los profesionales es imprescindible tomar conciencia de la necesidad de actualizarse en nuevos conocimientos y competencias a lo largo de toda la vida; debe ser un compromiso de las empresas, pero también una responsabilidad individual.