Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 269 Octubre de 2021

Francisco Sarget Ros, socio fundador de FSR. Organiza

Manuel de los Santos

FSR.Organiza se funda en enero de 2006 con el objetivo de ayudar al crecimiento personal y profesional de las personas a través del Coaching Empresarial y del Mentoring. Con dicho crecimiento, contribuyen de forma notoria a la consecución de mejores resultados económicos en las empresas donde estas personas prestan sus servicios.
Con bastante frecuencia se comprueba que los equipos de dirección creen que, con estar al día con la última tecnología, los mejores equipamientos informáticos e incluso unas saneadas arcas, los buenos resultados van a venir de corrido. Nada más lejos de la realidad si no se atiende al desarrollo emocional de las personas que constituyen la plantilla, sin olvidar las relaciones interpersonales que se establecen, ya sea entre los propios compañeros, como con clientes y proveedores.
“La constatación de que esta circunstancia se repite en todos los sectores económicos del país. viene avalada por nuestra extensa experiencia, en más de sesenta empresas donde desarrollamos y hemos desarrollado nuestra actividad profesional”, explica Francisco Sarget Ros, socio fundador de la compañía.

En la economía de un país hay muchos sectores ¿En cuál de ellos son ustedes especialmente notorios?
Somos líderes en entrenar a profesionales del sector agroganadero, especialmente en el del porcino, que, para hacerse una idea, durante 2020 desde España se exportaron tres millones de toneladas de carne, con una facturación de 7.628 millones de euros, lo que nos posiciona como los segundos exportadores a nivel mundial y primero en la Unión Europea, siendo nuestro principal destino el mercado chino. Además, este sector genera más de 300.000 empleos directos y 100.000 de puestos indirectos.
Alcanzar estos niveles de producción y rentabilidad, sólo se consigue con equipos de profesionales altamente motivados y entrenados emocionalmente.

¿Qué opinión tiene usted del capital humano del sector agroganadero, o sea, de sus empresarios y sus empleados?
Este sector se ha desarrollado desde empresas familiares, donde el estilo de dirección, por lo general, ha sido el de “ordeno y mando”.
Hoy en día, debido a la gran expansión y tecnificación, la producción porcina está en manos de grandes compañías, donde se está operando un cambio de mentalidad en los equipos de dirección.

¿Y cómo se han dado cuenta?
Hasta hace pocos años, existía la creencia que, con tener unos buenos animales, una alimentación equilibrada, unas excelentes instalaciones y unos cerdos saludables, era suficiente para alcanzar buenos resultados zootécnicos y económicos. Pero ¡¡cual fue la sorpresa!! Que este vaticinio no se cumplió. ¿Por qué? Porque se olvidó de lo más importante: de las personas. De cómo tratar con ellas y cómo estimularlas para la consecución de objetivos empresariales.
Nosotros, desde FSR.Organiza, contribuimos a generar este cambio de visión, demostrando a través del coaching/entrenamiento de toda la plantilla, que cualquier trabajador, es susceptible de ser motivado o mejor aún, automotivarse.
No es menos cierto, que estas empresas productoras, tienen auténticos problemas en encontrar personal para los puestos de trabajo en granja, recurriendo en gran medida a mano de obra extranjera.
También demostramos que cualquier trabajador empoderado, se involucra decisivamente en las directrices de su empresa.

Al principio de la entrevista, ha dicho que desarrollan o han desarrollado su actividad en más de sesenta empresas. ¿Me podría comentar en que otros sectores económicos lo han hecho?
Por supuesto que sí. Concretamente yo. me he movido en el sector Alimentario, en Ingenierías, Constructoras, Bancos, Telecomunicaciones, Automoción, Laboratorios, Electrodomésticos, Fundaciones, etc. Sin querer desmerecer a ninguna de las compañías a las que me refiero, de la que guardo un gran recuerdo y orgullo, fue mi colaboración durante dos años con la Guardia Civil. Concretamente con los oficiales de la UCO (Unidad Central Operativa) y con los del Servicio de Información.
Lo que más me impactó, es que, “en el Benemérito Instituto”, donde se supone que la disciplina impera por encima de todo, a la par que el honor y la lealtad, el trabajo emocional que realicé tuvo una gran aceptación por su inmediata aplicación. Pasados unos años de aquellos entrenamientos, algunos de estos altos oficiales, recuerdan y aplican con todo lujo de detalles herramientas emocionales para Motivar, Dirigir y Liderar a sus equipos de guardias. Un coronel, me decía hace unos días, que no sólo vale la obediencia por los galones, sino que previamente deben ganarse el corazón de sus subordinados, y por ese motivo, agradeció y agradece el trabajo que hicimos.
En definitiva, donde haya personas, que es en todas las empresas, se producen situaciones interpersonales muy parecidas, aunque a cada directivo le parezca que lo que sucede en la suya o sector es único.