Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 272 Enero de 2022

Ignacio Fernández-Cid Plañiol, presidente de la Federación Empresarial de Asistencia a la Dependencia

Paloma Serrano

El sector de la Dependencia presta servicio asistencial diariamente a más de 1.850.000 personas entre residencias, centros de día, ayuda domiciliaria y de teleasistencia. Para hacernos una idea, este sector da servicio diariamente a más personas que ciudadanos tiene la ciudad de Barcelona. En Dependencia trabajan de forma privada más de 270.000 profesionales. Es generador de empleo de calidad, estable, no deslocalizable y con alto porcentaje femenino y juvenil.
La capacidad del sector sanitario en España, entre hospitales públicos y privados, es de 158.000 camas. Sin embargo, en el sector de las residencias hay 385.000 camas repartidas entre 5.600 centros.
El año pasado, del total de los ingresos del sector de residencias privadas, unos 4.500.000 de euros, vinieron el 59% de la gestión de plazas privadas, el 30,4% de plazas concertadas y el 10,6 % restante de plazas públicas.
Estamos ante un sector que hay que potenciar y es claramente estratégico para el desarrollo del país. Es uno de los posibles motores junto al sanitario en el crecimiento de nuestra economía.

¿Qué inversiones, tanto públicas como privadas, serían necesarias en el sector con el fin de mejorar sustancialmente su operativa?
El sector privado de las residencias de mayores es complementario y un colaborador esencial de las Administraciones Públicas. La colaboración público-privada ha sido una fórmula de gran éxito en nuestro país y ha permitido un desarrollo del sector formidable. En apenas 30 años se ha alcanzado una cuota de oferta de plazas de 4,25 camas por cada cien personas mayores de sesenta y cinco años. Este desarrollo tiene que seguir evolucionando ya que la OMS recomienda un 5%, por lo que actualmente tenemos un déficit de unas 70.000 plazas residenciales.
A día de hoy hay mucha inversión comprometida con la innovación tecnológica que permitirá a las personas mayores poder envejecer en su casa. En cuanto a residencias ya hay en construcción o en promoción más de 38.500 plazas a lo largo y ancho de toda España.

¿Hasta qué punto es importante el papel del sector privado en el mercado español de las residencias?
El sector privado, en contra de lo que se ha dicho, es el que inició la asistencia a dependientes en residencias, muy por delante de la iniciativa pública. No podemos olvidar que diversas fundaciones y asociaciones privadas, así como la obra social de algunas cajas de ahorro, fueron sus impulsoras.
El modelo de colaboración público-privado ha dado unos éxitos muy notables a lo largo del tiempo y actualmente, por lo que lo deseable sería seguir desarrollando este modelo; bien a través de plazas concertadas y/o de nuevas residencias en régimen de concesión administrativa.
El modelo de la concertación es un sistema a través del cual la Administración “concierta” con las residencias privadas las plazas que necesita. Salvo algún caso excepcional, la concertación nunca afecta al total de las plazas de cada uno de los geriátricos.

Háblenos de los costes estimados que la crisis de la COVID-19 ha tenido en el sector a nivel nacional.
La COVID ha demostrado el enorme desconocimiento que los responsables públicos, especialmente sanitarios, tienen de lo que son las residencias. Algunos responsables políticos y algunos medios de comunicación encontraron en nuestro sector el chivo expiatorio en el que descargar sus responsabilidades, lo que ha supuesto un coste de imagen y un descrédito enorme. Esto ha provocado que muchas personas se hayan quedado temerosas de ingresar a sus seres queridos, por lo que la ocupación de los centros residenciales y centros de día está viviendo una época anormal, con porcentajes de desocupación entre el 10% y el 40% según las zonas.
Adicionalmente, a pesar de estar viviendo una crisis sanitaria, el sector ha tenido que financiar todos los costes extras por la COVID: mascarillas, guantes, batas, calzas, tests, obligatoriedad de tener un 5% de las camas libres, el coste de las innumerables bajas laborales... y todo ello sin ningún tipo de ayuda pública, a pesar de ser una crisis sanitaria totalmente al margen de nuestro día a día.