Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 281 Noviembre de 2022

Eduardo Serra, presidente de Fundación Transforma España

Diego Roves

La esperanza de vida en España es de 85 años. Sin embargo, la jubilación llega a la media de españoles 20 años antes. El nivel de capacitación y especialización de los “seniors” en España convierte a estos perfiles en piezas de gran interés en las estructuras de las empresas, ya que su experiencia complementa el talento juvenil en las mismas, enriqueciendo el “know how” de las compañías. Con el objetivo de mejorar el país, la Fundación Transforma España apoya el talento como principal herramienta de la evolución, destacando sus esfuerzos para que aquellos “seniors” que quieran seguir aportando a la sociedad civil tras su jubilación puedan hacerlo, especialmente en una época en que el sistema de pensiones se percibe como insostenible.

Los Premios Valor Añadido han sido creados por la Fundación Transforma España para reconocer el talento senior en seis ámbitos distintos: la empresa, la salud e investigación, la cultura, la concordia, la educación y la nación. ¿Por qué seleccionaron estas áreas?
Hace unos años la entonces llamada Fundación Everis, de la que nace esta Fundación Transforma España, se dedicaba a algo que me sigue pareciendo importante: poner en contacto a investigadores con empresarios. Este país produce mucha literatura científica pero pocas patentes. Cuando en 2010 rebotó la crisis de 2008 y el pesimismo cundía en España, creamos un documento llamado Transforma España que presentamos al Rey Juan Carlos. En este documento, de espíritu optimista, participaron 100 empresarios a quienes entrevistamos y se indicaban transformaciones que se consideraban necesarias para mejorar España, como el sistema productivo o el sistema educativo. Estamos convencidos de que, en plena revolución tecnológica, lo que aporta riqueza a una nación es el talento, por lo que apostamos por él a través de la creación de la Fundación Transforma España, con la que llevamos años trabajando por el talento juvenil, femenino o senior. Nos encontramos en un país donde la esperanza de vida es de 85 años, y, sin embargo, desde la jubilación hasta esa edad muchas personas seniors no saben qué hacer y les gustaría aportar a través de su experiencia.
Bajo esta perspectiva, creamos los premios Valor añadido como reconocimiento al talento senior en diferentes áreas. En primer lugar, queríamos contar con una categoría para un premio especial, que es la categoría de la nación. Hubo algo que me gustó desde el inicio, que es diferenciar a aquellos que buscan la concordia de los que buscan la discordia, más allá de la diferencia entre derechas e izquierdas. También había que premiar la aportación a la cultura por parte de las artes y la educación, así como el ámbito empresarial y áreas vitales para la sociedad y la economía como la salud y la tecnología.

¿Cuál ha sido la valoración de esta primera edición de los premios?
Estamos muy contentos. En primer lugar, por la colaboración de BBVA en esta edición, ya no sólo por lo importante de que una compañía de semejante categoría apoye esta idea, sino por elementos clave de la organización como fue la ayuda con la localización del evento. Salió mejor de lo previsto. Además, el trabajo del Jurado resultó un éxito, ya que fueron premiadas personas senior, para quienes el premio ha sido de gran utilidad, más allá de candidatos de fama mundial. Los discursos que allí se escucharon fueron ejemplares, y destaco el de José Luis González Vallvé, un ingeniero que fue el Premio de la Nación, responsable de que gran parte de los fondos estructurales y de cohesión de la Unión Europea llegaran a España. El talento estaba por encima de todo y fue la principal conclusión de esta edición.

¿Cuáles son los objetivos de la Fundación y sus focos de actuación?
Nuestros objetivos son mejorar el país. Las ocho propuestas que forman parte de ese documento Transforma España incluían metas como mayor protagonismo de la sociedad civil, la marca país o la modernización de la Administración. Pero sin duda el foco principal es el talento. En España perdimos la revolución industrial y lo hemos pagado hasta ahora. Cuando a finales del siglo XVIII muchos países europeos estaban inmersos en la innovación que supuso la máquina de vapor y otras, nosotros, a principios del XIX, estábamos sufriendo la invasión francesa. Ahora estamos en una nueva revolución, que afecta a la industria y a todos los sectores y ámbitos al mismo tiempo. Es una de las revoluciones más importantes de la historia y está movida por el talento. Hemos detectado que faltan 120.400 puestos de trabajo en las empresas de alta tecnología, en un mercado con una de las tasas de desempleo más altas de Europa. ¿Cómo es eso posible? Hay que apostar por el talento como motor de esa transformación.