Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 295 Febrero de 2024

Isabel Blanco, consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de Castilla y León

José Luis Guerrero

Isabel Blanco Llamas (Zamora) es consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León desde que el presidente Alfonso Fernández Mañueco contara con ella para formar su primer Gobierno en esta Comunidad en 2019. Era una clara apuesta por las personas y las familias en una región envejecida que precisa recursos y financiación para atender a las personas mayores y prestar asistencia a los dependientes.
Estudió Ingeniería de Caminos en la Universidad de Cantabria y trabajó en la empresa privada antes de convertirse en funcionaria de la Diputación de Zamora. Ha desarrollado una ingente carrera política, siendo diputada en el Congreso en la XIII Legislatura y luego procuradora en las Cortes de Castilla y León desde 2011 hasta hoy. Actualmente, es vicesecretaria de Política Sectorial y Económica del Partido Popular de Castilla y León y miembro de la Junta Directiva Nacional del partido.
Sorprende que una Ingeniero de Caminos se dedique a esta tarea de naturaleza social, si bien tiene la lección aprendida y razona sus respuestas sabiendo de lo que habla.
Presume de que Castilla y León no tiene lista de espera en atención a las personas dependientes, única comunidad en España. Defiende los programas que llevan la asistencia al medio rural y que sirven para fijar población y crear empleo. Y considera que el Ministerio de Igualdad ha generado más desigualdad y pone como ejemplo la Ley del Sí es sí.

Señora Blanco. ¿Cuál es la expresión que considera más adecuada: personas mayores, ancianos, tercera edad…? ¿Cuál debemos utilizar en esta entrevista?
Mayores. A mí me gusta decir que tenemos una tercera edad, una cuarta, una quinta…, porque una persona de 65 años respecto a una de 80 no tiene las mismas inquietudes. Prefiero hablar de personas mayores.

Usted viajó recientemente a Bruselas para participar en el Comité de las Regiones y reunirse con responsables de la Comisión Europea ¿De qué habló en el corazón de la Unión Europea?
Hemos tenido dos viajes importantes. Tuvimos uno el año pasado en el que nos reunimos con la Comisaria sueca que lleva los temas de despoblación, porque es importante poner los servicios sociales en el mapa. En muchas comunidades se asocian los servicios sociales a sanidad, por ejemplo. Y los servicios sociales tienen entidad propia y deben tener su peso en Europa, y especialmente su peso económico. Este año fuimos para mostrar los resultados de uno de los proyectos que nos concedió la Unión Europea que es el “Rural Care”, el cuidado a las personas mayores en sus domicilios. Hemos atendido 183 personas dentro de ese programa. Atendemos a personas en su territorio, porque eso ayuda a fijar población y a generar empleo y riqueza.

Y hablando de Europa, en materia de dependencia y de atención a las personas mayores, ¿podría decirnos en qué posición estamos los españoles, al menos los castellanos y leoneses, respecto a los demás países de la Unión? ¿Tienen ustedes un ranking en este sector?
A nivel europeo no sé si hay un ranking, sí sé que Castilla y León es reconocida en materia de cuidados y de atención a la dependencia. Somos líderes en España en esta materia y así lo dicen todos los informes independientes que se elaboran, y eso es con un gran esfuerzo. No somos la Comunidad que más recursos destina, no nos podemos comparar, por ejemplo, con el País Vasco en este sentido, pero sí somos los más eficientes. Castilla y León es ahora la única comunidad que no tiene lista de espera en atención a las personas dependientes, la ratio de 0,14% es algo residual. La media de España está en el 12%. Este dato significa que si Castilla y León estuviese en el 12% tendríamos cerca de 15.000 personas en lista de espera para ser atendidas, Somos ejemplo nacional y estamos reconocidos a nivel europeo en prestación de estos servicios de atención a la dependencia.

Castilla y León puede presumir de ser una de las regiones del mundo con mayor esperanza de vida. ¿Eso en parte se deberá a la asistencia que reciben las personas mayores que aquí viven?
Pues entiendo que también es un factor que puede influir. Tenemos la singularidad de una comunidad extensa con una población envejecida. De 2.380.000 habitantes que tiene la comunidad, 620.000 tiene más de 65 años, más del 26%. Uno de los objetivos prioritarios de este Gobierno regional es procurar una asistencia a los mayores. La calidad de vida que tienen en nuestros municipios ayuda a aumentar esa esperanza de vida.