Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 227 Diciembre de 2017

Alexander I. Kuznetsov, embajador de Rusia en España

José Luis Guerrero

Desde hace seis años es embajador de la Federación de Rusia en España. Habla perfectamente castellano, además de otros cuatro idiomas. Antes de llegar a Madrid, pasó por París, Washington y Buenos Aires, entre otros destinos diplomáticos. Sabe todo de los clásicos españoles, puede recitar a Lorca y dar conferencias sobre el patrimonio histórico artístico español.
Conversar con él es una delicia, no sólo por su ilustración, también por la cordialidad. Ha hecho amigos en el corazón de España que es Castilla y León, una forma de echar raíces. Ha sabido ganarse a la gente de nuestro país por su simpatía y bondad. Gusta de nuestras costumbres -los toros, incluidos-, además de la cocina casera y los vinos de la Ribera del Duero. Se llama Alexander I. Kuznetsov.

Señor embajador. Este año 2011 se celebra lo que se ha dado en denominar el “año dual”, es decir, el año de España en Rusia y de Rusia en España. ¿A qué se debe esta iniciativa que sin duda fortalecerá las relaciones entre los dos países?
Las relaciones diplomáticas entre Rusia y España actualmente viven uno de los mejores momentos de su historia. Para nosotros España es un país amigo, que pertenece al “club” de los países europeos-partidarios del mayor acercamiento entre Rusia y la Unión Europea. Sin embargo, ambos países consideramos que nuestras relaciones económicas y las de las sociedades civiles todavía no están a la altura de nuestras posibilidades. Hace dos años, con ocasión de la visita del presidente Medvedev a España, se firmó una declaración que elevó nuestras relaciones al nivel de asociación estratégica, pero necesitamos fortalecer la base de esta asociación. Por eso tenemos que potenciar nuestros intercambios comerciales, económicos y de inversiones; y al mismo tiempo fortalecer la presencia de Rusia en España y viceversa en el plano cultural, educativo, social, etc. Ésta es la razón por la que nuestros gobiernos han decidido organizar este año dual. Buscamos lograr un efecto acumulativo y de tal manera consolidar las relaciones excelentes que ya existen en el ámbito político.