Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 227 Diciembre de 2017

Cristina del Campo Pereiro, gerente de la Fundación Pelayo

Leire Mayo

Trabajar ayudando a disminuir las injusticias que reinan en este mundo es un privilegio del que pocos pueden presumir. Cristina del Campo Pereiro lleva varios años haciéndolo, primero desde Pelayo Mutua de Seguros y después como gerente de la Fundación que la compañía ha puesto en marcha para canalizar todas las acciones de Responsabilidad Social que lleva a cabo. Del Campo disfruta cada día más de su trabajo, sobre todo, cuando se culminan proyectos relacionados con la infancia “porque es una sensación que no se puede explicar con palabras”, indica. Es consciente de que queda un largo camino por recorrer y por eso aboga por una mayor exención fiscal para todas las compañías y particulares que donan dinero a causas solidarias.
¿Con qué fines se crea la Fundación Pelayo en el año 2005?

En Pelayo siempre ha habido gran sensibilidad por la acción social y desde sus inicios la compañía ha desarrollado muchos proyectos dentro de este campo. En 2005 se decidió aglutinar y canalizar bajo el paraguas de la Fundación todas las iniciativas con fines solidarios y humanitarios que se venían desarrollando hasta el momento, incorporando nuevas acciones conforme se iba definiendo y consolidando en el tiempo la labor llevada a cabo.

¿Hasta qué punto tuvo importancia el empuje del presidente de la compañía, José Boada, en la puesta en marcha de la Fundación?
Fue fundamental, ya que la acción social era un pilar básico de la compañía e indiscutiblemente el promotor de esta actitud es nuestro presidente. Desde el principio ha sido él quien más ha creído e impulsado la Fundación y ha fomentado que sea posible contar con el Patronato del que disponemos, por lo que podría decirse que en sus inicios la Fundación era un proyecto muy suyo.

[Sigue en la versión impresa]