Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 224 Septiembre de 2017

Emiliano García-Page, senador, alcalde de Toledo y nuevo barón socialista.

Antonio Regalado

A pesar de su juventud, lleva más de 20 años con responsabilidades políticas y ejecutivas en el Partido, en el Gobierno regional y en las Cortes de Castilla-La Mancha. Abandonó la vicepresidencia 2ª de la Junta de Comunidades para presentarse a la alcaldía de Toledo donde lleva cinco años transformando la ciudad. Senador autonómico y secretario general del PSCLM tras las renuncias de Bono y Barreda, se ha convertido en el nuevo líder socialista para afrontar unos tiempos difíciles. De momento, saborea una noticia extraordinaria: La Junta ha dado vía libre a la autorización administrativa para que El Corte Inglés se instale definitivamente en Toledo, "una inyección de riqueza y empleo que nos merecemos en este tiempo tan convulso", explica el alcalde toledano a "Sector Ejecutivo".

Señor García-Page, usted acaba de ser elegido secretario general de los socialistas castellano-manchegos sin rupturas y recoge, en la oposición, la herencia de 30 años de gobiernos socialistas en Castilla-La Mancha...
Todos los dirigentes socialistas formamos parte de una trayectoria y de un proyecto que es el que ha puesto de pie a Castilla-La Mancha. De una tierra atrasada y olvidada a una comunidad autónoma avanzada y desarrollada, aunque ahora gran parte de esos logros que conseguimos durante décadas están en peligro. Los dirigentes socialistas de nuestra región estamos imbuidos de los planteamientos de Bono desde un principio. Sus mensajes y su trayectoria están ahí para ayudar, aunque no hace falta que se interpreten todos los días.

Usted apostó por Rubalcaba en el 38º Congreso de Sevilla mientras Barreda lo hacía por Carmen Chacón. Muchos pensábamos que iba a dar el salto a la política nacional y se habló incluso de que podía representar la "tercera vía"...
En buena medida, el diseño del procedimiento del congreso federal invitaba a lo contrario. Fue un proceso muy atropellado y yo fui muy crítico con el tiempo que nos dimos para digerir el resultado electoral y más que plantearme yo la posibilidad de presentarme, mucha gente me hizo ese planteamiento. Recibí muchos empujones en esa dirección, pero entre las dos vías había una mediana y, como es obvio, por ahí no se puede circular.

El PSOE anuncia una Convención inmediata para rearmarse ideológicamente. ¿Será un rearme a la izquierda o, por el contrario, la socialdemocracia virará hacia el centro?
El PSOE tiene que presentar a la sociedad española un código de ideas muy claro. No tiene que renegar, sino renovar los valores de la socialdemocracia, pero la política también son formas y actitudes y el PSOE tiene que ser transversal y no hacer política contra nadie. Los socialistas debemos hacer un planteamiento moderado y positivo que abarque a la mayoría.