Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 220 Abril de 2017

Mariona Carulla Font, presidenta del Palau de la Música Catalana

Juan Comas
 
Mariona Carulla asumió la Presidencia del emblemático Palau de la Música Catalana, en el verano de 2009, un momento de extrema dificultad debido al estallido de lo que se ha denominado ‘caso Millet’. Perteneciente a una saga familiar empresarial de amplia trayectoria y con destacadas actuaciones en el ámbito del mecenazgo, lideró con mano firme el complicado escenario de aquel momento y, en noviembre de 2010, fue elegida presidenta de la Asociación Orfeó Català (entidad propietaria del Palau) en las primeras elecciones democráticas de la institución, que ella misma impulsó con empeño. Bajo su Presidencia, y desde una visión ejecutiva y empresarial, el Palau de la Música ha modernizado y simplificado su estructura de gestión y recuperado su misión como promotor de la creación y difusión de la cultura a través de la música, con especial atención a la de tipo coral. Todo ello en un contexto organizativo bien planificado, sobre una base sólida y con transparencia.
 
¿Cuáles son los aspectos que se están potenciando bajo su Presidencia, a nivel cultural y musical?
El presente y futuro de la institución pasan, sin duda, por potenciar la actividad de nuestros Coros, así como su proyección internacional; construir una programación variada y de calidad, caracterizada por la excelencia artística, que pueda atraer a todos los públicos, incluidos los jóvenes; impulsar las producciones propias y las coproducciones, que permiten crear sinergias con otros auditorios y entidades del sector musical, y por último, aplicar una gestión profesional, rigurosa y transparente. El Palau de la Música ha sido a lo largo de su historia un perfecto exponente de compromiso entre la cultura y la sociedad. Y mi máximo empeño consiste en lograr que así siga siendo, situando al Palau y al Orfeó Català, en el lugar que les corresponde, aprovechando sus sinergias y potencialidades, tanto a nivel nacional como internacional.
 
En época de recortes, ¿cómo consiguen mantener la calidad en la programación?
Gracias a un excelente equipo directivo y artístico que aporta ideas novedosas, siempre a la búsqueda de la máxima calidad, en esta nueva etapa, y sobre todo de cara a la nueva temporada programada para 2012-13 que acabamos de presentar, optamos por crear sinergias configurando un amplio reparto de conciertos en coproducción con otras entidades del sector, que nos son afines con su oferta. De esta manera compartimos coste y riesgo teniendo la oportunidad de traer grandes nombres del panorama musical tanto nacional, como internacional. Finalmente hemos definido un plan de mecenazgo para la captación de nuevos patrocinadores consistente en hacerlos partícipes de los valores sobre los cuales se estructura la nueva programación (excelencia, centralidad de los coros, compromiso con la música contemporánea, atención especial a los interpretes del país y la voluntad de atraer nuevos públicos al Palau).
 
¿Qué medidas han tomado para hacer frente al actual contexto económico?
Estamos maximizando los ingresos en todo lo posible. Así, se ha incrementado el precio de las visitas guiadas, que ha pasado de 12 a 15 euros, y las acciones para atraer más visitantes. La tienda se ha trasladado dentro de las instalaciones del Palau para aumentar ingresos y la nueva concesión del catering del restaurante está aplicando nuevas fórmulas para aumentar la rentabilidad manteniendo la calidad. Por otro lado hemos incorporado una parte variable al alquiler habitual de la sala. Lógicamente, como comentaba, también optimizamos nuestra programación. En este sentido la temporada 2012-2013, y sin renunciar a la calidad, con un presupuesto un 14.5% menor que la temporada pasada, se realizarán 90 conciertos, entre los cuales vamos a tener nombres como Filarmónica de Viena, Zubin Mehta, René Jacobs, Marc Minkowski, Vladimir Ashkenazy, András Schiff, y el debut en el Palau, de Leif Ove Andsnes. Serán un total de 20 conciertos más que la temporada anterior, gracias en gran parte al aumento de las coproducciones que explicábamos. Finalmente, y ocupando el papel más vital para afrontar esta nueva etapa, volvemos a nuestro Plan de Patrocinio y Mecenazgo. Ya son más de 80 las empresas que, con sus aportaciones económicas, contribuyen a la dinamización de la vida artística de la Institución y sus coros. Para ello existen cuatro figuras distintas, en función de la fórmula de participación: Mecenas de Honor, Mecenas Protectores, Colaboradores y Amigos Benefactores. Tanto para empresa como para particular, ser mecenas del Palau contribuye a formar parte de uno de los símbolos más destacados de la cultura del país, a cambio de ventajas diversas, como la cesión de salas, publicidad o bien donaciones con contraprestaciones fiscales.