Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 220 Abril de 2017

Clemente González Soler preside el Grupo Alibérico

Rosa Monedero

Clemente González Soler preside el Grupo Alibérico, una empresa familiar española, de marcado carácter industrial y tecnológico, que se ha convertido en uno de los principales referentes mundiales en el sector de transformación del aluminio. Desde su creación, hace diecisiete años, ha logrado consolidar una estructura empresarial integrada por 35 sociedades y presencia en cuatro continentes mediante fábricas propias y una extensa red comercial. El Grupo exporta el 60 por ciento de su producción a 45 países y su próximo objetivo consiste en empezar a fabricar en Australia durante 2014. “Hacer lo que sabemos y hacerlo en todas las partes del mundo” es el lema de este Grupo que centra su estrategia en la innovación para competir y seguir creciendo.

¿El término “multinacional” referido a una empresa familiar española como Alibérico está bien empleado?
Sí, somos una multinacional, estamos industrialmente implantados en países de cuatro continentes, Europa, América del Norte y América del Sur, Marruecos, y en 2014, estaremos fabricando también en Australia. Siempre, y desde nuestros inicios, hemos exportado, en el año 2010 diseñamos un ambicioso plan de internacionalización de nuestras empresas para abrir plantas de producción propias fuera de la zona euro.

Sin necesidad de fabricación en los mercados locales, Alibérico ya exportaba más del 60% de su producción a 45 países. ¿Qué beneficios aporta al Grupo fabricar en cinco continentes?
Aparte de ventajas relacionadas con el aspecto de costes de producción y logística, para nosotros es muy importante fabricar y vender en monedas diferentes al euro, y de esta manera superar los problemas de competitividad que acarrea la sobrevaloración de nuestra divisa. Estar geográficamente cerca del mercado, del consumo y del cliente es muy importante para ofrecer un servicio y plazo de entrega sin competencia.