Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 225 Octubre de 2017

José Antonio Pérez Cebrián, director general de Caja Rural de Teruel

Alberto García

En 1920 se crea la Federación Turolense de Sindicatos Agrícolas Católicos, que sería el germen de la actual Caja Rural de Teruel. Durante estos casi cien años esta entidad, verdadero referente en la economía de Teruel, ha demostrado de una forma consistente su apoyo a los agricultores de la provincia y de la región y a los aragoneses en general. En la actualidad cuenta con 76 oficinas en su zona de influencia. La solvencia es una de sus máximas y su vocación de independencia una de sus constantes. Extraordinariamente bien gestionada por su actual equipo directivo, al frente del cual está José Antonio Pérez Cebrián, es una garantía para su trayectoria en los próximos años.

¿Qué perfil tienen los clientes de una Caja Rural como la que usted dirige?
El perfil de nuestros clientes es ya el mismo que el resto de las demás entidades financieras, pues contamos con los mismos productos y servicios que los demás. Sí que tiene un peso más importante el sector agroalimentario, en el que somos los grandes especialistas.

¿Qué estrategia emplean ustedes en un aspecto tan importante como es el de fidelizar a los clientes?
La estrategia de fidelización se basa en varias claves: nuestros clientes son en una gran parte socios y por lo tanto propietarios. Intentamos diferenciarnos por esa pertenencia y por aspectos como la cercanía, la calidad y la utilidad, sin olvidar el precio de los productos. Para nosotros, conocer al cliente y que el cliente nos conozca es fundamental.