Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 222 Junio de 2017

Francisco Javier de la Riva Garriga, presidente y consejero delegado de Fertiberia

Juan Comas

El Grupo Fertiberia constituye la División química y de fertilizantes de Grupo Villar Mir. Una multinacional química cuyos beneficios provienen en gran parte de su actividad en diferentes países, siendo su mercado interior fundamental, pero uno más. Paralelamente, hace años apostaron por diversificar sus líneas de negocio. Su principal actividad es la producción y comercialización de fertilizantes químicos para uso agrícola, pero su presencia en otros sectores industriales, cuyo origen se encuentra en los procesos de fabricación de los fertilizantes, es cada vez más relevante. Se trata de productos industriales, bien sean materias primas intermedias o productos finales, que son empleados en otras industrias. Una actividad plenamente rentable para las empresas que componen el grupo y que reduce la estacionalidad propia de la industria de fertilizantes. “Diversificación de nuestra actividad y presencia en diferentes mercados, por lo que no dependemos de un único sector ni de una sola zona geográfica”, explica su presidente y consejero delegado, Francisco Javier de la Riva Garriga, y continúa, “Estos dos ejes, junto a un esfuerzo diario en el área de la investigación, son los cimientos sobre los que ha crecido Fertiberia hasta ser lo que es hoy en día: la empresa líder del mercado de fertilizantes de la Unión Europea y del área mediterránea, y uno de los principales operadores a nivel internacional del mercado del amoníaco y derivados”.

En las Escuelas de Negocio se utiliza como prácticas para los alumnos de post grado el “método del caso”. ¿Podríamos hablar del caso Fertiberia?
Es que, efectivamente, se ha utilizado el caso Fertiberia en Escuelas de Negocio, en el que se explica, se analiza, cómo una empresa que pasó por una situación extremadamente dura, en un espacio de tiempo relativamente corto, se ha convertido en una empresa líder de su sector, en una multinacional, presente en diferentes países y sectores y que a día de hoy es la segunda empresa productora de fertilizantes de la Unión Europea y el principal operador en el área mediterránea.

Inició su andadura profesional en la Administración Pública antes de incorporarse al sector privado y desde entonces ha estado vinculado a Fertiberia…
Sí, soy Inspector de Finanzas del Estado desde 1973. En el 78 me incorporé al equipo de negociación para la adhesión de España a las Comunidades Europeas, con Leopoldo Calvo-Sotelo como ministro y más tarde con Eduardo Punset. Fue una época apasionante por el reto que teníamos ante nosotros y por coincidir con gente de primerísimo nivel, que todavía a día de hoy nos seguimos juntando. Recuerdo aquellos años con enorme cariño. Fue en el 86, tras la firma de la adhesión a la entonces Comunidad Económica Europea, cuando me incorporo a ERT como director corporativo. En aquel momento había dos grandes grupos empresariales en España, el INI, y en el sector privado, Explosivos Rio Tinto. Tras la fusión entre ERT Y CROS, que posteriormente terminó en la mayor crisis accionarial de la historia de España, con un pasivo de más de 200.000 millones de pesetas, se puso al frente de ERCROS a una persona absolutamente brillante, Josep Piqué, y yo era vicepresidente ejecutivo.

Y Fertiberia pertenecía a ERCROS…
Entre las grandes empresas que pertenecían a ERCROS, y que entonces atravesaban momentos realmente delicados, se encontraba Fersa-enfersa, que aglutinaba prácticamente la totalidad del sector de fertilizantes químicos en España, y de la que yo era administrador único.

¿Temió por la desaparición del sector de fertilizantes en España?
Desde luego. Temí por la desaparición, el pasivo era de cerca de 30.000 millones de pesetas. En el proceso de desinversión que había iniciado ERCROS, necesitábamos un inversor potente, con visión de futuro, que apostase por este sector, y la tarea desde luego, no era fácil. Negociamos con la empresa estadounidense Freeport McMoran, pero las condiciones que nos ponían encima de la mesa no eran aceptables.

¿Cómo definieron el plan estratégico de la empresa una vez incorporada al Grupo Villar Mir?
Tras las necesarias medidas de urgencia y en el corto plazo que tuvimos que tomar tras la incorporación al Grupo Villar Mir, pudimos definir los ejes, las líneas de actuación sobre las que debería consolidarse Fertiberia, y a partir de ahí, crecer. Apostamos por la internacionalización, por la diversificación y por hacer el máximo esfuerzo en investigación. Internacionalización en el sentido de abrir nuevos mercados, no sólo potenciando la exportación, también adquiriendo nuevas empresas en otros países como ha sido el caso de Fertial en Argelia y de ADP Fertilizantes en Portugal. El caso de Argelia es especialmente relevante, en el sentido de que nos permite acceder al gas natural, materia prima fundamental para nuestro negocio, a precios mucho más competitivos. De hecho, el 70% de la facturación y del Ebitda vienen del exterior y dos tercios de la plantilla reside fuera de España. Diversificar nuestra actividad es fundamental a la hora de aportar estabilidad a la marcha de la compañía. Me refiero a que nuestro mercado es muy cíclico y le afectan factores que no siempre podemos controlar, y así, hemos potenciado los productos químicos industriales, cuyo origen se encuentra en los productos que se generaban en los procesos de fabricación de los fertilizantes, que se emplean en otras industrias, y que al día de hoy representan más del 40% de la cifra de ventas del conjunto del Grupo Fertiberia.