Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 224 Septiembre de 2017

José Ignacio Nicolás Correa, presidente y consejero delegado del Grupo Nicolás Correa

José Luis Guerrero

“Mi inquietud es seguir trabajando en la empresa, que ha sufrido mucho. Tengo puestas en este objetivo todas mis esperanzas y mis ilusiones. Mi motivación personal está muy ligada al relanzamiento de la empresa y que ésta vuelva a estar en el lugar que estuvo hace unos años”. Quien así se expresa es José Ignacio Nicolás Correa, presidente del Grupo Nicolás Correa). Su padre le explicó que el mercado era el mundo, de ahí que exporte más del 80% de su producción. Ha dedicado toda su vida al mundo empresarial, aunque su trayectoria profesional siempre ha estado ligada a su empresa familiar, ha sabido compaginar esta labor ocupando otros puestos relacionados con el mundo asociativo.

En Burgos tienen ustedes la sede matriz, pero el grueso de su maquinaria se exporta a países como Alemania, China, Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá…. En la actualidad, la impresión es que si no se exporta no se es nadie.
Nosotros no hubiéramos sido nadie si no hubiéramos exportado, incluso cuando en España se podía vender bien, momentos en los que el mercado español ha tirado fuerte. Siempre hemos considerado aquello que decía mi padre, que el mercado era el mundo. Hemos exportado siempre. Ahora el problema es que el mercado español ha desaparecido. Cuando nos preguntaban cuál era nuestro porcentaje de exportación, era superior al 80%, incluso hemos llegado a superar el 90%. En España en estos últimos años no hemos vendido prácticamente nada. Siempre hemos estado muy enfocados en la exportación.

La fusión con el Grupo Anayak que se hizo efectiva en enero de 2006, ¿qué supuso para ustedes?
Supuso el tener una planta más de fabricación; es decir, aumentar nuestra capacidad de producción y complementar nuestra gama, porque ellos, siendo en cierta forma competidores, hacían un tipo de fresadoras que se complementaban bien con las nuestras y por lo tanto ampliábamos nuestra gama y en algunos mercados ellos estaban más introducidos que nosotros, con lo cual eso nos ayudaba a penetrar mejor en esos mercados. Por estas tres razones decidimos acudir a la absorción de este competidor. Con esa decisión incrementamos bastante nuestra dimensión y dimos un paso positivo.