Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 223 Julio-Agosto de 2017

Pedro García Romera, presidente de CajaViva Caja Rural.

José Luis Guerrero

Pedro García Romera es uno de los mayores expertos en materia de cooperativismo agrario, no en vano ha dedicado el último tercio de su vida a presidir Caja Rural de Burgos, ahora CajaViva, entidad que surge de la fusión de las cajas rurales de Burgos, Segovia, Fuentepelayo y Castelldans. Considera que el campo tiene que profesionalizarse como lo han hecho otros sectores, de modo que pueda mejorar su competitividad en materia de cultivos, sinergias, maquinaria… “Los agricultores tienen que unirse, ser grandes para imponer los precios de los abonos y de sus productos”. Entiende que las cooperativas deben seguir, pero mejorando. Se lamenta de que el cooperativismo agrario en España esté muy fragmentado. Partidario de una profecía que no se cumple. Cree que la PAC no va a durar siempre, pero por el momento se está equivocando, sigue y le satisface, aunque tiene claro que la subvención eterna lastra la competitividad. Ofrece la imagen de todo un ‘gentleman’, algo que no es fácil de ver en el medio rural.

¿Cómo calificaría el resultado de la fusión de cajas rurales que usted preside con la denominación de CajaViva en el poco tiempo que lleva operando?
La fusión ahora hace dos años que tuvo realidad jurídica. Es muy poco tiempo para hacer una valoración en profundidad. El resultado hasta ahora se puede calificar de espectacularmente bueno. Una fusión siempre trae problemas, siempre cuesta mucho llevarla a la práctica de forma satisfactoria y en este caso, en mi opinión, la integración de las cuatro cajas ha sido modélica.

Las cajas rurales han sido de las pocas entidades de crédito que están pasando los años de crisis con cierta solvencia. Tienen liquidez, baja morosidad, ¿A qué se debe?
Efectivamente, llevamos una crisis que va para siete años, muy prolongada. Hasta el momento el sector del cooperativismo de crédito lo está llevando y superando con solvencia. Si se ha producido algún problema, lo hemos solucionado internamente. No se ha necesitado ni un solo euro público. Por lo tanto, la razón de esto es que hemos estado mucho menos expuestos al sector de la construcción que los bancos y las cajas de ahorro. Tenemos liquidez y podemos ofrecer créditos siempre que los proyectos que se nos presenten sean medianamente creíbles y solventes. La cercanía con los clientes, la prudencia en la gestión - tradicional en las cajas rurales-, el conocimiento del sector y la escasa exposición al sector inmobiliario ha hecho que hasta el momento podamos superar la crisis. No sólo para las rurales, sino para todas las cooperativas de crédito el subgobernador del Banco de España en conferencia dada en junio pasado en los cursos de verano de Santander ha reconocido el papel relevante que desarrollan en el mundo rural y que es un sector que se encuentra, en general, bien capitalizado y con holgada liquidez como consecuencia de gestión prudente.