Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 227 Diciembre de 2017

Santiago Aleixandre García, director general de Albie

Miguel A. Gallego

Albie, empresa española dedicada a servicios de restauración colectiva, “catering” y “vending”, es uno de esos casos de pyme de referencia en un sector donde las multinacionales ejercen gran presión. Una compañía que comienza en los años 80 trabajando para dos colegios de Ávila hasta alcanzar presencia en todo el ámbito nacional con el paso de los años. El crecimiento de Albie, que actualmente cuenta con más de mil empleados, ha sido marcado por la honestidad, la precaución y, sobre todo, un contacto directo con el cliente, liderado por su director general, Santiago Aleixandre García, que prefiere viajar de centro en centro, conociendo los pormenores de cada unidad de negocio, a quedarse en un despacho contemplando los números. Sus éxitos en el sector sanitario y geriátrico se traducen en que el 48% de su facturación corresponda a dichos ámbitos. Una lectura de que, realmente, el boca a boca funciona.

Háblenos de los valores de la empresa. ¿Cuáles son las singularidades de Albie que les diferencian de la competencia?
Una de ellas es la honestidad en nuestra área de actividad. Sólo aceptamos aquellos contratos que estamos seguros de poder desarrollarlos de forma eficaz, y esto nos ha permitido fidelizar a los clientes. Nos diferenciamos por poder llevar a cabo proyectos de la misma manera que las grandes multinacionales, pero con mucha mayor cercanía con el cliente. Tenemos una capacidad de interlocución más rápida, más directa y más flexible. Nuestra finalidad es prestar un servicio de calidad y que satisfaga plenamente tanto al cliente institucional, que es quien nos contrata, como al cliente final, nuestros comensales, y ambos tienen que estar contentos.

¿En qué consiste su negocio y a qué tipo de clientes y sectores van destinados sus servicios?
Nuestro negocio es el de restauración colectiva, catering y vending. Restauración colectiva es dar de comer a cualquier colectivo que lo necesita, y esto se produce durante todas las etapas de la vida: desde el hospital, donde uno nace, pasando por guarderías, colegios, centros de formación, empresas, instituciones y, al final, de nuevo hospitales, residencias de la tercera edad e, incluso, tanatorios. Y esto en todos los sectores de la sociedad, ya que prestamos servicio a todo tipo de personas, desde ejecutivos de empresas a inmigrantes que son interceptados y se encuentran en centros de internamiento, estudiantes, funcionarios, fuerzas de seguridad como ejército, guardia civil y policía, hasta presos. Intentamos huir de la estandarización y ofrecer a cada cliente lo que nos pide, ya que cada uno y en cada momento tiene necesidades diferentes. Trabajamos en todos los sectores, aunque tenemos una mayor presencia en el sanitario y geriátrico. Además, realizamos, como decía, servicios de catering, tanto en línea caliente como fría -comida que se elabora en un lugar y se lleva a otro, para lo que disponemos de cuatro cocinas y una quinta en construcción- y máquinas de vending que, si bien suele ser un servicio complementario, para nosotros ya supone cerca del 10% de la facturación. Y todo, con cobertura nacional, incluidas las islas.