Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 223 Julio-Agosto de 2017

Vicente Rodríguez-Mora Luchena, gerente de Hospitales Católicos de Madrid

Rosa Monedero

Hospitales Católicos de Madrid es una entidad sin ánimo de lucro que nace de la unión inicial de siete hospitales generales pertenecientes a órdenes religiosas, a los que se han incorporado dos nuevos centros: la Clínica San Miguel y el Complejo Asistencial Benito Menni, de Ciempozuelos, dos centros de salud mental, lo que les abre al sector sociosanitario y les lleva fuera de la ciudad de Madrid. Actualmente constituyen el primer grupo hospitalario privado de la Comunidad en número de centros, camas, y profesionales; y cuentan con el mayor y mejor equipamiento tecnológico de la sanidad privada madrileña.

Vicente Rodríguez-Mora, gerente, explica: “Nuestro objetivo es sumar nuestra experiencia para prestar un servicio clínico-asistencial de la máxima calidad, bajo los principios de excelencia médica y tecnológica, profesionalidad y eficiencia, y con el compromiso social y humano que deviene del ideario católico que prioriza el cuidado del paciente, su salud y su bienestar sobre cualquier otro”.

¿Por qué se agrupan en este momento?
La agrupación tiene lugar dentro de la tendencia natural que hay actualmente en el sector hospitalario privado de alcanzar acuerdos y alianzas para aunar esfuerzos y aprovechar las sinergias de nuestros centros. Éste era el momento de compartir recursos para sacar el máximo partido de nuestra tecnología y de nuestros servicios e instalaciones y lo natural era una alianza entre entidades de confesión católica, por los valores y los principios que nos unen, sin perder de vista que la finalidad última de nuestros centros es cuidar y curar.

En el marco de la sanidad privada, ¿qué valor diferencial aporta HCM?
Sin duda, son sobre todo los valores hospitalarios que inspiraron a las órdenes religiosas que pusieron en funcionamiento estos centros. Estos valores se plasman en realidades como el enfoque integral del paciente como persona, con sus necesidades médicas y personales; el trato personalizado con la consideración del paciente como individuo único en sus necesidades, el espíritu de servicio y la entrega al cuidado del enfermo por parte de nuestro personal; el compromiso con el restablecimiento de la salud, con un profundo respeto a la vida y un trato humano hacia nuestros pacientes; la apuesta firme por la innovación como medio para garantizar los mejores recursos para prestar el servicio que nuestros pacientes merecen y la profesionalidad y excelencia como máxima, que nos ha llevado a contar con un cuadro médico de prestigio y unos servicios asistenciales que ofrecen los mayores estándares de calidad.
Además, como centros religiosos, en nuestros centros se lleva a cabo de forma activa una pastoral de la salud por la que se ofrece a los pacientes que lo desean atención espiritual y religiosa, cualesquiera que sean sus creencias o valores.