Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 226 Noviembre de 2017

El modelo inimitable de “la Caixa”

Juan Comas

Isidro Fainé consolida la entidad como el mayor grupo financiero, empresarial y social de España.

Define un modelo propio centrado en la responsabilidad social, la aproximación al cliente y la calidad de sus servicios presenciales y digitales.

De 55 a 15 entidades financieras entre 2008 y 2014. La crisis y el rescate a varios bancos han significado una auténtica reconversión del sistema financiero español. Han sido siete años de fusiones, selección natural y muchos cambios, en un entorno donde el valor de muchos activos bancarios se había reducido a la mitad y los bancos se vieron obligados a más que triplicar su capital. Hay quien habla de auténtica refundación del sistema. Cambiarlo todo desde los cimientos parecía casi obligado ante el recelo y la desafección con sus bancos de buena parte de la sociedad. Estaban además las exigencias crecientes de los reguladores. Un inexorable desafío que solo 15 entidades han completado con éxito, y en el que CaixaBank se ha consolidado en la primera posición.
CaixaBank ha sido la respuesta bancaria del Grupo La Caixa ante el desafío sistémico y la crisis internacional. En los últimos cuatro años, el banco ha conseguido elevar cinco puntos su cuota en el mercado español, hasta el 15% del total. La entidad había comenzado su transformación mucho antes de 2007. A partir de esa fecha aceleró los cambios y el crecimiento, desde la convicción de que ser más competitivos era el mejor modo de seguir fieles a su vocación social. El periodista Tobias Buck analizaba hace unas semanas en Financial Times esos rasgos diferenciales, con un balance abiertamente positivo: “El Grupo La Caixa es a la vez un banco, un grupo hólding, una fundación benéfica y la fuerza motriz silenciosa del país. En España. La Caixa es el número uno indiscutible. Tiene más sucursales y clientes y su cartera de créditos nacionales es la mayor del país, y su Fundación es la tercera mayor organización benéfica del mundo, solo por detrás de la Fundación Gates y el Wellcome Trust”.

Fuerza motriz
¿Cuál ha sido el secreto? Isidro Fainé, presidente de CaixaBank, suele poner en valor la dimensión social del Grupo. “Trabajamos para contribuir al bienestar de la sociedad. Nuestro grupo empresarial es un reflejo del modelo de economía social de mercado imperante en la Europa continental”. A Tobias Buck se lo expuso de forma todavía más directa: “Sin el banco no hay filantropía. Sin beneficios no hay nada”. La simbiosis entre banco y sociedad parece ser, por tanto, el núcleo de la estrategia. Lo cierto es que el banco ha dedicado 500 millones de euros a su Obra Social en cada uno de los últimos ocho años. Hacen un total de 4.000 millones de euros de dividendo social, y a esa cifra habría que sumar los más de 3.500 millones de euros aportados para contribuir a la solución de la crisis bancaria, a través del Fondo de Garantía de Depósitos y la creación de la Sareb, o devolviendo las ayudas del Frob a Banca Cívica.
Ahora bien, el propio Fainé reconocía que sin beneficios no hay nada, y también es cierto que el banco ha consolidado su actividad y liderazgo nacional en estos años. Si hay una entidad financiera capaz de integrar otros modelos, esa es La Caixa. En 110 años de historia acumula 79 integraciones, la última la de Barclays. En los ochenta fue pionera en dar el salto a la banca multiproducto, y poco después inició la expansión geográfica por toda España y el despliegue global en tecnología e informática.
A partir de ahí, las cosas han ido todavía más deprisa. Primero la diversificación por negocios, con la segmentación y especialización de toda la estructura. En esta última etapa, CaixaBank adquirió Banca Cívica, Banco de Valencia y Barclays. Partes importantes de esa estrategia fueron también la constitución de Criteria en 2007, como hólding de participaciones industriales y en entidades financieras foráneas, y en julio de 2011 la salida a Bolsa de CaixaBank.
La entidad ha completado con éxito el desafío de los últimos siete años y ya se ha marcado un nuevo Plan Estratégico hasta 2018. Lo presentó hace unas semanas en Londres. Su presidente, Isidro Fainé, remarcó la visión de “un Grupo financiero líder en España y uno de los grandes de Europa, reconocidos de forma diferencial por nuestra responsabilidad social, por la calidad de servicio, por la solidez financiera y por ir un paso por delante en innovación”.