Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 222 Junio de 2017

Corinna Graf, consejera delegada de Puerto Portals

Toni Traveria

Pese a su juventud, Corinna Graf es consejera delegada de Puerto Portals y también asume la responsabilidad directiva y de administración empresarial de varias compañías pertenecientes a sectores muy dispares (negocios de electrodomésticos, hostelería y restauración, por un lado y por otro, en el ámbito inmobiliario y vinícola). Su padre, el empresario alemán Klaus Graf (fallecido en 2014) le dejó el listón muy alto. Corinna, sin renunciar a sus raíces, asume que hay que saber adaptarse a las cambiantes circunstancias del entorno.

Seriedad, solvencia, trabajo… Valores muy íntimamente vinculadas a la cultura alemana… ¿Se han encontrado con dificultades en los negocios en otros países por la falta de esos principios?
No creo que hayamos encontrado problemas, si bien es cierto que en cada país existen particularidades. Siempre que uno va a un país, debe adaptarse. Yo he trabajado en países muy distintos entre sí (como pueden ser Turquía, China o México) y siempre lo he hecho con la premisa de adaptarme a las costumbres y a su forma de trabajar. Si uno es serio, lo que debe hacer además es intentar que la otra parte lo sea en la misma medida. En el caso de España, diría que hay que ser más flexible que en otros países, pero también hay que tener en cuenta que nuestro país ya tiene una mentalidad europea. En todo caso, desde el punto de vista de la economía española, sí que se exigen ciertos criterios para conseguir inversión extranjera. Se requiere, ante todo, seguridad jurídica (y en ello se está trabajando). Ese factor es fundamental, porque donde no existe seguridad jurídica no hay ningún tipo de ancla. Y no puedes apostar por algo que hoy es blanco y quizás mañana sea negro. Ésa es una cuestión importante que tiene que solucionar España.

Centrémonos, si le parece, en Puerto Portals, fundado en Calviá por su padre en 1981. A grandes rasgos, ¿cómo definiría usted misma, en tanto que consejera delegada, el puerto deportivo de Puerto Portals? ¿Cuáles son sus principales activos?
Puerto Portals dispone de más de 600 amarres y de una zona de ocio con unos 90 locales comerciales. En cuanto al tema náutico, ofrece todos los servicios (marinería, suministros de agua y luz, etc.) a un nivel muy bueno. Por otra parte, estamos hablando de un pueblecito que ofrece restaurantes de todo tipo, joyerías, tiendas de ropa, peluquerías… Es una oferta muy completa. Lo que más define a Puerto Portals es que somos un puerto vivo los 365 días del año. Hacemos muchísimas actividades fuera de lo que es puramente el alquiler de locales y amarres. Por ejemplo, en marzo celebraremos un rally de coches clásicos; tenemos también una regata de la Fórmula 1 de Vela, con los barcos más rápidos, los TP-52. Estamos hablando de una regata que se recuperó el año pasado. Además, entre otras actividades, tenemos mercados como el Christmas Market, que ha cumplido cinco años e inspirado en los mercadillos del centro de Europa; el Sunset Market, un mercadillo nocturno de verano.

Como usted decía, en el complejo, uno puede encontrar restaurantes, establecimientos y barcos de auténtico lujo… ¿Puerto Portals y exclusividad son términos que van de la mano?
Puerto Portals siempre ha trabajado por la excelencia, pero eso no significa que sea elitista. Obviamente, no todo el mundo tiene un yate, pero Puerto Portals, precisamente por disponer de tanta actividad, puede ofrecer algo que pueda interesar a un espectro muy amplio de personas: desde el que tiene un yate de 60 metros hasta la persona que viene a dar simplemente un paseo. Puerto Portals es un lugar abierto; es uno de los pocos puertos accesibles para todo el mundo, y es perfectamente posible venir aquí sin tener que gastar nada, ni tan siquiera en aparcamiento.