Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 223 Julio-Agosto de 2017

Xavier Plana, CEO de Applied Viability

Arturo Díaz

Es en noviembre de 2010 cuando un grupo de consultores de diversos ámbitos empresariales deciden constituir la sociedad Applied Viability, con el objetivo de ofrecer al mercado asegurador y bancario una alternativa a la consultoría actuarial y financiera ofrecida en ese momento por las grandes multinacionales del sector, caracterizada por ser costosa, estandarizada y a menudo poco flexible o adaptada a las verdaderas necesidades de las compañías.

¿Con qué objetivos se fundó Applied Viability?
La idea se va gestando tras tratar diferentes proyectos con múltiples empresas proveedoras de consultoría, tanto nacionales como internacionales, durante mi carrera profesional en los sectores bancario y asegurador, en Madrid y Barcelona. Desde el inicio decidims establecer como objetivo diferenciador, ofrecer servicios con alto nivel, gracias a la experiencia contrastada y que aportan los profesionales que componen Applied Viability.

¿Cuál es la situación actual del mercado asegurador en España? ¿Existen muchas diferencias con respecto a la situación del resto de países europeos?
Aunque el sector en España sigue mostrando un grado de desarrollo algo inferior al de la media europea, las diferencias vienen ajustándose por una economía cada vez más global. El efecto de la propia globalización y algunos retos como la amplia regulación existente, demográficos como el del paulatino envejecimiento de la población y la evolución en los desarrollos tecnológicos, dirigidos hacia una mayor transformación digital, son comunes en la mayor parte del continente. Con todo, desde Applied Viability consideramos que la innovación sigue siendo el gran reto del Sector Asegurador en España. En este sentido pensamos que, por un lado, es necesaria una mayor innovación en la creación de productos adecuados a la nueva situación de mercado; por ejemplo, aquellos que deben responder a las necesidades de ahorro en un entorno de tipo de interés muy bajo, adaptados a los nuevos riesgos y/o productos ajustados a las nuevas demandas de las familias. Y, por otro lado, sigue siendo necesario aumentar los recursos destinados a la innovación tecnológica en las compañías, tanto en la forma de entender las necesidades del cliente, hacia el uso del Big Data, con especial foco en la calidad de los datos o en la propia transformación digital. Asimismo, creemos que sigue faltando una mayor educación aseguradora y financiera, especialmente entre los más jóvenes. Este es un gran reto que puede ser cubierto perfectamente por compañías y entidades bancarias.