Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 222 Junio de 2017

Jordi Marti Pi-Figueras, presidente de Asociación Española de Bioempresas

Carmen Peñalver

Entre 1983 y 1991, desde el CDTI, se empezó a trabajar por el desarrollo de la biotecnología en España. Uno de los primeros cuadernos del CDTI, el número cuatro, era de biotecnología. En este momento, se crea el Plan Movilizador de Biotecnologías, con la creación del Centro Nacional de Biotecnología, una iniciativa pionera, por su vocación de cooperación entre sector público y empresarial de la que el Profesor Emilio Muñoz, actual presidente del Comité Científico de ASEBIO, fue parte fundamental.
En 1999, el subdirector general del Ministerio de Industria, Juan Carlos Mampaso, apostó por la creación de esta Asociación con la aprobación del entonces ministro de Industria, Josep Piqué. En el verano de ese año, se celebró la primera reunión de la Asociación Española de Bioempresas en el Ministerio de Industria, a la que asistieron 70 empresas convocadas. En la Asamblea Oficial de diciembre se aprobaron los estatutos y se formalizó la creación de ASEBIO con 54 socios.

¿Qué es la biotecnología y qué aporta a la industria farmacéutica y agroalimentaria?
La OCDE define la biotecnología como la aplicación de la ciencia y la tecnología a los organismos vivos, así como a partes, productos y modelos de los mismos, para alterar materiales vivos o no, con el fin de producir conocimientos, bienes o servicios.
La biotecnología ha supuesto un cambio de paradigma en el tratamiento de muchas enfermedades, que incluso no contaban con ninguna opción terapéutica, como es el caso de las enfermedades raras, oncología, enfermedades autoinmunes, etc. Los avances en genética, biología molecular, inmunoterapia, terapia génica y terapia de ARN interferente están dando lugar a avances terapéuticos significativos actualmente y tienen un futuro prometedor en muchos ámbitos de la investigación.
La biotecnología está presente en la medicina y en la salud animal, participando tanto en el diagnóstico como en el tratamiento de enfermedades. Con la biotecnología cambia el concepto de la salud, dirigiéndonos hacia una medicina cada vez más personalizada.
La biotecnología de la salud se aplica en la actualidad al diagnóstico molecular para la detección de infecciones y enfermedades de origen genético. También se utiliza para el desarrollo de nuevos fármacos, diseñando y produciendo nuevas proteínas que pueden utilizarse para tratar un gran número de enfermedades como las enfermedades inflamatorias, neurodegenerativas, enfermedades cardiovasculares o el cáncer.
Existen hitos destacados y recientes en su impacto en la medicina tales como los nuevos tratamientos para la hepatitis C o la inmuno-oncología que ha supuesto un paso revolucionario en el tratamiento del cáncer, ya que las inmunoterapias son tratamientos que restauran o intensifican la capacidad del sistema inmunitario para combatir el cáncer.
El interés por nuestra alimentación actual y futura está creciendo a medida que se van introduciendo en el sector alimentario las nuevas tecnologías y en particular la biotecnología. La biotecnología alimentaria utiliza técnicas y procesos que emplean organismos vivos o sus sustancias para producir o modificar un alimento, mejorar las plantas o animales de los que provienen, o desarrollar microorganismos que intervengan en su elaboración. También participa en el control y seguridad de los alimentos que ingerimos.
Lo que está cambiando en el sector alimentario es que hoy en día queremos que aquello que comemos sea beneficioso para nuestra salud. En este marco surgen los nuevos desarrollos de la alimentación como los probióticos o los nutracéuticos.

¿En qué consisten los “proyectos ASEBIO” y cuáles son los más significativos?
Hemos desarrollado muchos tipos de proyectos, del VII Programa Marco (como en el que todavía estamos inmersos, ValorPlus), también proyectos divulgativos, como “Biopositivizate” o “Tu Casa Biotech” o proyectos tecnológicos como InvestBio, por citar algunos. Tenemos dos especialmente relevantes, Biospain, el congreso bienal y evento de partnering más importante organizado enteramente por una asociación de biotecnología en Europa y la quinta más grande según el número de empresas y reuniones one-to-one celebradas (2.800 en la última edición), que se organiza habitualmente con el Gobierno regional que acoja el evento; y Biolatam, un evento de partnering del área de ciencias de la vida, con el objetivo de facilitar las relaciones entre empresas, inversores, instituciones y centros de investigación de América Latina, Norteamérica y Europa.

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