Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 221 Mayo de 2017

Francisco Gómez-Trenor, director general de Mirabaud & Cie en España

Carmen Peñalver

La entidad, con sede central en Ginebra, fue fundada en Suiza por la familia Mirabaud a principios del siglo XIX como Mirabaud et Cie, Banquiers Privés. En 1857 participó en la creación de la primera bolsa de valores de Suiza y, desde entonces, se ha mantenido en continua evolución. Actualmente cuenta con cerca de 700 empleados que perpetúan, con su experiencia y competencias, el espíritu emprendedor que llevó a la fundación de la entidad en 1819. En la actualidad, el Grupo desarrolla sus actividades de Gestión Patrimonial, Gestión de Activos y Brokerage & Corporate Finance en las principales plazas financieras internacionales.

La propiedad del Grupo Mirabaud pertenece a cuatro socios que, a su vez, son directivos de la misma. ¿Qué ventajas tiene esta modalidad de propiedad con respecto a otras entidades financieras?
La más importante es la independencia, clave a la hora de asesorar a un cliente, y no todas las entidades financieras pueden presumir de serlo. En el caso de Mirabaud, su propia estructura de family office con estructura de banco garantiza su independencia, ya que no cotiza en bolsa ni depende de accionistas externos; es propiedad de cuatro socios gestores que participan personalmente en su gestión y responden ilimitadamente de esa gestión con su propio patrimonio, siempre con una orientación clara al servicio, no a la venta de producto. Es algo que nuestros clientes valoran especialmente.

¿Qué tipo de servicios financieros ofrece a sus clientes y en qué se diferencian las otras líneas de negocio del Grupo?
Nuestra mayor especialización es la Gestión Patrimonial integral y transfronteriza, incluyendo gestión directa de las inversiones y consultoría sobre planificación patrimonial en los diferentes países, entre otras áreas. A diferencia del área de Gestión de Activos y de la de Brokerage & Corporate Finance, que trabajan con clientes de perfil institucional, desde el área especializada en Gestión Patrimonial nos dirigimos al cliente particular.
En un momento de alta volatilidad del mercado como el que vivimos, apostamos por un modelo de inversión que garantice los resultados a largo plazo mediante la diversificación de la inversión según las necesidades, peculiaridades y objetivos de cada cliente. El objetivo siempre ha de ser la preservación y revalorización de cada patrimonio y, en mi opinión, éstas sólo se logran trabajando con una arquitectura abierta y flexible, y bajo modelo multibooking, que es aquél que permite gestionar un patrimonio de forma centralizada independientemente de en qué plaza financiera esté depositado.

La entidad está presente en España desde 2012 y usted es el responsable del área de negocio de Gestión Patrimonial. ¿En qué consiste esta actividad y a qué tipo de clientes está enfocada?
El hábitat natural de Mirabaud & Cie es la gestión de patrimonios. Y la llevamos a cabo con independencia, avalados por una larga y exitosa trayectoria en el mercado, una potente estructura internacional y apostando por la diversificación y el valor añadido.
No trabajamos para un tipo de cliente homogéneo, pero, a grandes rasgos, se trata mayoritariamente de personas que quieren proteger y preservar sus legados patrimoniales y suelen conjugar la gestión de una o varias empresas familiares con la necesidad de asesoría altamente especializada. En base a nuestra experiencia, la cantidad aconsejable para poder realizar una adecuada diversificación de la inversión se sitúa a partir del millón de euros.

Suele haber cierta tendencia, errónea, a entender como sinónimos los términos “Banca Privada” y “Gestión Patrimonial”. Mirabaud & Cie es, desde hace cerca de 200 años, un referente en el ámbito de la Gestión Patrimonial. ¿En qué cree que reside el éxito de su trayectoria en un área tan exclusiva?
Creo que el éxito de Mirabaud está absolutamente ligado a los valores que preservamos y defendemos desde los orígenes del banco, y que nos diferencian de otras entidades. Entre ellos, yo destacaría principalmente que Mirabaud es un banco hecho por y para personas. Huimos de estandarizaciones y fórmulas precocinadas. Trabajamos siempre a medida de las necesidades de cada cliente, lo que crea un estrecho vínculo de confianza mutua. A esto se suma que la entidad tiene un balance muy sólido y el tamaño adecuado, ni muy pequeño ni excesivamente grande, lo que nos permite ofrecer la excelencia en el servicio.